Etiquetes Entrades etiquetades amb "veganisme"

veganisme

455

La Raposa es un espacio de encuentro -situado en el Poble Sec de Barcelona- de Transfeministas, veganas y personas LGTBIQ. El grupo Bolleras Veganas iniciaron este proyecto hace pocas semanas y se constituyeron como cooperativa. En el espacio hay un bar, una sala para hacer charlas y talleres y una librería transfeminista.

Este video está realizado por idemTV.com y TVAnimalista.com

739

Todo el mundo ha oído hablar del autobús de HazteOir y de su mensaje tránsfobo. Es una forma de darle la vuelta a la tortilla desde el privilegio, que se presenta como víctima de complots urdidos con oscuras intenciones por organizaciones perversas como el lobby gay, las feminazis o los ecoterroristas. A mi me gusta la de los antitaurinos pagados por Holanda, según denuncian los que todavía no han encontrado la forma de organizar una matanza “benéfica” sin quedarse con casi todo el dinero.

Quien, consciente o inconscientemente, se beneficia de una determinada situación injusta, genera un discurso victimista alrededor de su “normalidad” atacada. Así, nos muestran un mundo de hombres cis y heterosexuales, occidentales y blancos, con papeles y derechos, con casa, coche y nevera llena, siempre perseguidos y amenazados en sus libertades mientras a su alrededor las mujeres “se mueren” a diario a pesar de que ya han conseguido la igualdad, donde las personas migrantes se empeñan en hacer peligrar la seguridad a pesar de nuestra gran solidaridad, donde las que vulneran la heteronorma se empeñan en hacerse visibles en la calle e incluso, en la escuela…

En resumen, los que están arriba rebosan unas lagrimitas acompañadas de una llamada a la hermandad, a “conservar” un irreal punto de equilibrio que las de abajo quieren romper con sus luchas y reivindicaciones. Así, con toda la cara del mundo (sea conscientemente o no). Seguro que os suena aquello de “ni machismo ni feminismo: igualdad”. Si las personas negras de EEUU se movilizan frente a la discriminación y el racismo que aprieta el gatillo fácil de tantos policías, si usan un lema que dice que las vidas de las personas negras importan, aparecen voces blancas que dicen que las suyas también, que lo que importan son las personas. Hay muchos ejemplos.

Y, para ello, que mejor manera que forzar escenarios donde los niños y niñas son las víctimas y “las igualitarias” se presentan como sus supuestas defensoras. Esto es lo que hace HazteOir con su autobús, con el que quieren convertir su discurso de odio y exclusión en “libertad de expresión” y en persecución política. No hace falta un autobús: este mismo papel de apoyo para la creación de escenarios ficticios lo puede hacer un modesto biberón en medio de un restaurante vegano, hasta dar lugar a otro lema de la falsa víctima: “ni personas ni animales, todas somos seres vivos”.

Para quien no haya oído hablar de la campaña de acoso que ha sufrido el restaurante el Vergel de Tarragona, está perfectamente resumida en el interesante artículo de Aula Animal que se titula “Un restaurante vegano no permite la uso de leche de vaca”. La conclusión de este artículo es que habría sido más eficiente la “flexibilidad” en la aplicación de la norma antiespecista del restaurante. Así deberíamos hacer en todas las situaciones que implican “los sectores de la sociedad más vulnerables, especialmente si se trata de bebés, niños o niñas”.

Nos explican que “tener razón no es siempre suficiente”, y que “a veces, lo más coherente es ser incoherentes”. Como se trata de una oportunidad perfectamente aprovechada mediáticamente, y como el movimiento por los derechos de los animales no ha tenido capacidad de revertir este aprovechamiento con sus argumentos, habría sido mejor evitar esa oportunidad. Es por este mismo motivo que “las organizaciones más influyentes” no salieoan en defensa del restaurante y su gente. La batalla estaba perdida y, además, “tienen una imagen pública que les ha supuesto mucho esfuerzo construir”. Debemos saber retroceder, teniendo en cuenta qué actitudes “son mejores para los animales en la realidad social que vivimos”.

Comprendo lo que quieren decir. Creo que yo mismo habría mirado hacia otro lado, con esa aparente naturalidad de las que se ven obligadas a convivir con discriminaciones cotidianas. Recuerdo una charla-debate sobre antiespecismo en un local muy izquierdoso de Valencia y con cena vegana posterior, y como uno de los integrantes de la asociación puso los huevos sobre la mesa. Eran de gallinas esclavas. Ocupó la cocina donde trabajaba la persona que preparaba la cena, se los frió con unas longanizas valencianas y, por supuesto, hizo ostentación machuna de su resistencia a la opresión mientras se los comía. Aceptamos la derrota como inevitable, con el consuelo de toda la gente que escuchó, comió vegano y debatió con respeto.

Pero, ¿por qué tiene que ser el pragmatismo la única opción? La lógica de la legalidad, los papeles en regla y el no haber roto nunca un plato no se pueden aplicar siempre. Quizás, querer esquivar ciertos golpes sea lo mismo que no ver más que la tenebrosa sombra de unos pocos árboles en el enorme bosque que estamos cruzando. Puede que la campaña mediática contra el Vergel se vaya como el humo, y que la coherencia de su acción, mezcla de firmeza, empatía y delicadeza, sea el fuego que deja huella.

No todo es comunicación: la reivindicación y la concienciación son la sangre que corre por las venas del movimiento antiespecista. Dentro de ese biberón estaba, sobre todo, la vida de una vaca esclava y la de su ternero de este año.

También había gente que decía que no se tenia que dar publicidad gratuita a HazteOir y su autobús, pero pronto quedó claro que siempre lo dicen quienes no se encuentran en el punto de mira. Aquel biberón se ha querido utilizar para convertir la intransigencia de una parte en un ataque a la infancia por la otra, para trasladar interesadamente el punto clave del asunto, desde el momento que una persona escribe una mala crítica a una página de reseñas por haber sido cuestionada, hasta la falsa escena en que le quitan la comida de la boca a una pobre criatura.

En todo caso, tenemos un problema cuando reaccionamos así ante nuestra gente que decide plantar cara, que no atacar ni agredir. Cuando en el mejor de los casos se le dice que lo más inteligente hubiera sido no hacerlo, y en los peores se le tacha de intransigente y de hacerle un flaco favor al movimiento. Tenemos un problema cuando el análisis se centra en el restaurante y sus errores de comunicación y no en toda esas reacciones marcadas por el síndrome de Estocolmo.

El problema, seguramente, estará en el principal argumento que se ha puesto sobre la mesa: nuestra debilidad, que debemos tener permanentemente presiente y que debe condicionar cada cosa que hacemos, como si el movimiento antiespecista fuera el personaje de un juego del rol y esta fuera su principal característica.

————–

 

La parte de mi biografía de la que estoy más orgulloso es que soy vegano, que hace de la justicia un ejercicio cotidiano. También me gusta mucho haber aprendido Historia en la Universidad de Valencia. Soy militante antiespecista, feminista, LGTBI , ecologista, socialista e independentista. En definitiva, no quiero privilegios y, aún menos, los que se supone que me han de privilegiar mí.
Soy militante de Iniciativa Animalista

1342

Existe una organización sin ánimo de lucro para el fomento de la “tracción animal moderna” que se llama PROMMATA y acaba de cumplir 25 años. Nos dicen que quieren “poner al hombre en el centro de un sistema productivo y competitivo respetuoso con el medio ambiente”. También hablan de independencia energética y, como no podría ser de otra forma, de la recuperación de los animales de tiro: “burros, mulas, vacas y caballos”. Independencia de la persona campesina a costa de la libertad de los animales esclavos, y recuperación del número de estos esclavos.

Hoy, termina un curso sobre el tema en el parque ecológico del Empordà, en el que han hablado de “la satisfacción de trabajar con la paz y la coherencia que representa la colaboración con otro ser vivo”. También han hecho una introducción a la relación y el comportamiento de los caballos, así como las bases para su “manejo” para el trabajo agrícola. El manejo y la colaboración son términos nada coherentes el uno con el otro, y la paz no puede basarse en la explotación de otro ser vivo. Forcat

El especismo me sorprende con cosas como esta, por su capacidad de reforzarse en su hegemonía social y cultural para “invadir” el veganismo que, como hemos dicho muchas veces, no es otra cosa que una herramienta de uso personal para luchar contra ese especismo.

Tenemos ingredientes de la explotación animal que “ocultan” en alimentos elaborados, aparentemente veganos: albúmina de huevo por todas partes, suero de leche para convertirnos en vertederos a coste cero de este residuo de la industria láctea, colorantes como el E-120 o, incluso, cola de pescado y sangre de los mataderos en el vino y la cerveza. También tenemos los productos veganos de los grandes grupos empresariales directamente vinculados a la explotación animal, generando debates como el de las Pringles y Procter&Gamble o el de Vivesoy y Pascual.

Cavall i mulaÉste de los caballos esclavos es fascinante, porque es capaz de convertir una verdura en un producto no vegano. Él solito, lejos de los grandes mercados especulativos y de los intereses de las transnacionales, sin necesidad de transformaciones ni manipulaciones. Una patata, y sólo una patata, puede tener como ingrediente el sudor de un caballo que no quiere tirar de ningún arado. Y yo, buscando productos de proximidad, ecológicos y de comercio directo con la persona productora, puedo estar fomentando la explotación animal.

En una campaña contra la esclavitud infantil, un joven que la había sufrido en las explotaciones de cacao africanas señalaba con el dedo el consumo cómplice: “cuando la gente come chocolate, está comiendo mi propia carne”. Y eso es lo que siento yo respeto al caballo esclavo. Siento que me estoy comiendo los golpes de su adiestramiento, todos los golpes que hacen falta para que haga lo que nunca ha deseado hacer. Me como su sudor, su Libertad, su carne. Y, por supuesto, no quiero hacerlo.

Estoy tan harto de esto que en mi cabeza funciona un veganismo resolutivo, para el que el listado de ingredientes ya no es suficiente. Por supuesto, puedo comprar Pringles y Vivesoy sin cargo de conciencia, porque lo importante es no comprar productos experimentados con animales de Procter&Gamble o Leche Pascual. No ocurre lo mismo con los productos ecológicos vinculados con una explotación animal, directa, absurda y, por tanto, evitable. Como es tan complicado saber qué producciones ecológicas la usan y cuáles no, han conseguido la proeza de que las patatas necesiten una etiqueta de producto vegano.

Hasta ahora, mi principal ejemplo de veganismo resolutivo era el del menú creativo de muchos bares y restaurantes para personas veganas. Si, son esos lugares que te ofrecen una ensalada de primero y una parrillada de verduras de segundo, al mismo precio que pagan las personas cárnicas por una amplia diversidad de platos. No como en estos lugares porque, a pesar de que lo que haya comido sea vegano, con mi dinero engordo la facturación de un lugar que no tiene la más mínima intención de adquirir las capacidades para ofrecer alternativas veganas reales, a diferencia de lo hace Procter&Gamble con sus Pringles.

La tienda y el supermercado es un espacio de consumo donde puede funcionar el principio de elección que hace que el veganismo sea efectivo. Tienen oferta vegana diferenciada? Tienen un espacio con alimentos veganos? Pues se puede aplicar ese principio de elección, dejando de lado toda la explotación animal. Con las empresas y corporaciones pasa lo mismo: si compro Pringles, es veganismo. Si compro Vivesoy, es veganismo. Si compro el menú de ensalada y parrillada, estoy comprando una oferta completamente limitada y accidental de un negocio que no tiene la intención de ser otra cosa que cárnico. No puedo aplicar el principio de elección, y entonces no es veganismo.

Bous

Si no puedo saber qué producciones ecológicas explotan animales, si no puedo elegir entre estas y las que no lo hacen, no es veganismo. Y, como he de elegir, me quedo con las frutas y verduras de las tiendas convencionales y las grandes superficies, que no serán de proximidad ni ecológicas, pero me permitirán elegir entre opciones que, con toda seguridad no habrá usado animales y otra que es muy probable que sí.

—————

 

La parte de mi biografía de la que estoy más orgulloso es que soy vegano, que hace de la justicia un ejercicio cotidiano. También me gusta mucho haber aprendido Historia en la Universidad de Valencia. Soy militante antiespecista, feminista, LGTBI , ecologista, socialista e independentista. En definitiva, no quiero privilegios y, aún menos, los que se supone que me han de privilegiar mí.
Soy militante de Iniciativa Animalista

12543

La explotación hacia los animales, es algo que nos han inculcado desde nuestra más tierna infancia, una maniobra orquestada a la perfección para que normalicemos conductas que normalmente serian aberrantes para un niño.

Los animales nos fueron mostrados en los dibujos animados y libros de texto, felices en las granjas, contentos de ofrecernos sus recursos y sus vidas, sin embargo, la comida, cuando la cena era servida nunca tuvo forma de animalito, estaba troceada y nada nos recordaba que ese pedazo de carne, fue un ser que vivo que murió con terrible sufrimiento.

Más tarde nos enseñan en el colegio que la proteína solamente está en la carne, el calcio en la leche y el omega 3 en el pescado y que sin consumir esos alimentos es imposible sobrevivir.

Socialmente nos mostraron que para celebrar nuestras fiestas debemos hacer una gran comida en la que un animal, generalmente un bebe, debe de ser el gran manjar, ya sea un cachorro de cerdo, vaca o gallina.

Nos mantuvieron alejados de los mataderos,y de las granjas de explotación industrial. Una venda en los ojos que nos mantuvo ignorantes de la realidad.

Como consecuencia llegas a desterrar de tu cabeza siquiera la opción de vivir de una manera diferente, porque ¿quién viviría sin comer animales, lanzándose a una segura y peligrosa deficiencia de proteínas, calcio, hierro y vitaminas? ¿Quién en su sano juicio se plantearía modificar sus “saludables” hábitos de vida si estos cambios le iban a llevar irremediablemente a la enfermedad?

La respuesta es evidente, nadie.

Todas estas mentiras se mantienen en el tiempo, apuntaladas fuertemente por la cultura del miedo, reforzadas por la desinformación difundida por aquellos que se lucran con el comercio de vidas animales, y el temor a ser diferente al grueso se la sociedad.

Por eso uno de lo muros más importantes a derribar, para conseguir la liberación animal, es el de la información oculta, proporcionando acceso a esta, para conocer que una vida sin comer animales, ni disponer de ellos, es totalmente saludable, para nosotros, los animales y el planeta.

Este muro es muy grueso y es difícil hacer mella en él. Hay mucha información veraz pero muchas veces se difunde entre un exceso de opiniones e intereses. Por eso creemos que demostrar que el veganismo es saludable con hechos es una herramienta poderosa.

Como activistas y deportistas tratamos de ir picando este muro.

Con ese objetivo partirá el próximo día 27 de septiembre la Transibérica por los Animales. Un reto deportivo que consistirá en cruzar la península Ibérica en bicicleta desde su punto más al sur, Tarifa, hasta Suances en Cantabria, uniendo el mar Mediterráneo con el Cantábrico, mas de 1000 kilómetros que tres deportistas veganos intentaremos realizar en menos de 48 horas.

El objetivo, ademas de seguir demostrando que una dieta vegana es perfectamente compatible con la salud, el deporte y la consecución de grandes gestas deportivas por otra parte tendrá un carácter solidario.

Los kilómetros de la ruta serán vendidos de manera simbólica por 3 euros, cada uno, de esta forma todo el mundo podrá formar parte de este proyecto y colaborar activamente.

Todo lo recaudado será donado a 5 asociaciones que ayudan a los animales, humanos y no humanos:
Santuario Gaia
Santuario Hof Butenland
Protectora Sara
Rescate Animal Lanzarote
Fundación Sos Himalaya

Con este reto, queremos inspirar a la gente y demostrar que no es necesario colaborar con una industria de muerte y sufrimiento para llevar una vida plena y feliz. Poner nuestro grano de arena para ayudar a derribar ese muro construido a base de prejuicios, egoísmo, costumbres y falta de empatía.

Pedalearemos cada kilómetro con la ilusión de que nuestro esfuerzo en cada kilómetro pedaleado se traducirá en ayuda económica gracias a vosotros para ayudar a asociaciones en las que las personas literalmente entregan su vida para ayudar a los demás.

Si quieres ayudarnos a conseguirlo y ser parte de este maravilloso equipo que se pondrá en marcha en pocos días, tienes toda la información necesaria en nuestra web: www.transibéricaporlosanimales.com

Porque los animales no tienen voz ayudamos prestándoles la tuya.

—————–

 

Alberto Peláez es corredor de montaña, especializado en ultrafondo, con un gran número de victorias a sus espaldas, vegano y activista por los derechos de los animales, trata de transmitir un mensaje de compatibilidad entre una vida de respeto a todos los seres vivos y el deporte de alto rendimiento.
Técnico superior en Actividades Físicas , entrenador personal y bombero de profesión , reparte su tiempo entre el deporte y la ayuda los animales colaborando con varias sociedades protectoras, y dando charlas, transmitiendo sus experiencias llevando una vida vegana y activa

1812

Rememoro Asterix y recuerdo mi infancia, lo que reía con esta frase y la poca gracia que tiene ahora aplicarla en Italia. Son muchas las razones, pero una me sorprende entre muchas: Forza Italia presenta una proposición de ley en el Parlamento Italia para prohibir que padres y madres que siguen una dieta vegetariana o vegana puedan hacer que sus hijos e hijas la sigan, dado que, dicen “es una dieta sin los elementos esenciales para el crecimiento”.

Y vuelvo a mi infancia, cuando yo tenía unos 6 años, mi padre optó por la dieta vegetariana. Mi madre optó por hacer dieta vegetariana para toda la familia y cocinar una sola vez: sabia decisión de los dos en mi opinión. Cabe decir que era una dieta lacto-ovo-vegetariana y que entonces no era tan fácil acceder a algunos alimentos como el tofu o el seitán y mucho menos a preparados como hamburguesas, albóndigas o croquetas vegetales, y que todo era artesanal y doméstico.

La proposición de ley dice en la exposición de motivos que se pueden crear carencias importantes en la dieta de las criaturas si “se excluye categóricamente e imprudentemente, los alimentos de origen animal y sus derivados”. Somos tres hermanas y un hermano, y nunca nos ha faltado ninguna vitamina, algo que no se puede decir de niños y niñas que siguieron una dieta omnívora. Por poner un ejemplo, mientras nosotros comíamos bocadillos de pan con tomate y almendras, el resto, de forma mayoritaria, comía pan “de máquina” con tulipán. ¿Quién tenía más vitaminas? Por otra parte, nosotras teníamos limitadísimas las bebidas carbónicas, las pastas industriales y otros pseudoalimentos polisinsaturados y artificiales que la gente “omnívora” tenía a su alcance con naturalidad.

Han pasado muchos años, han mejorado las dietas, todas, se llevan a cabo campañas para la mejora alimentaria que llevan a las puertas de las escuelas, las AMPAs, las familias, las instituciones … lo que “por salud” ya predicaba el vegetarianismo : que el exceso se paga y que la falta de alimentos saludables, crudos y frescos afecta gravemente la salud, me parece un argumento bastante alejado del de Forza Italia. Un argumento, el del vegetarianismo, que queda reforzado por la mayoría de instituciones de ciencia alimentaria que son independientes y no avalados por según qué industrias alimentarias.

Hablamos de carencias y de refuerzos … ¿os habéis fijado en la cantidad de anuncios que hay de refuerzos en la alimentación infantil, juvenil y adulta? No van dirigidos a personas vegetarianas pero hablan de carencias en la dieta. Así pues ¿quién tiene carencias? Lo que tengo claro es que vegetarianismo y veganismo son salud, pero no sólo eso; también son una manera de entender el mundo y vivir. Vivir de forma respetuosa, sostenible, solidaria y no especista. Vivir en un mundo que quiere alternativas: agricultura ecológica y respeto animal. Un mundo que no se quiere alimentar en base a un sistema de producción de los alimentos en masa que no tiene en cuenta la salud humana ni el sufrimiento y dolor de los animales.

Retorno a los recuerdos de infancia y la libertad del naturismo, también en la metonimia que me brinda Asterix. Lo que tengo claro es que optar por otro mundo, también desde la alimentación, no significa optar por las carencias, sino por un mundo mejor.

 

Es técnica en imagen fílmica. Ha trabajado en varias emisoras de radio, televisión y publicaciones escritas. También ha trabajado como gestora cultural. En el campo de la creación artística y ha participado en proyectos audiovisuales y cinematográficos.
Fue diputada en el Parlamento de Catalunya, concejala del ayuntamiento de Esplugues y Secretaria de Políticas Familiares y Derechos de Ciudadanía a la Generalitat de Catalunya.
Ha participado en las publicaciones 20 anys de feminisme, Dones i Literatura. Present i Futur, Politiche familiari europee. Convergenze e divergenze , entre otros.
Fue editora y jefe de comunicación y colabora en diferentes medios LGTB y participó del proyecto IDEMTV, con dos profesionales más.

2716

Un grupo de personas investigadoras han creado el primer “Think tank” en Derechos Animales.

Procedentes de los ámbitos de comunicación, filosofía, derecho, literatura y sociología de la Universidad Pompeu Fabra, Universidad Autónoma de Barcelona y Universidad de Girona, el Centro de Estudios de Ética Animal pretende ser un laboratorio de ideas para todo lo relacionado con el trato que los seres humanos dirigimos a las otras especies del planeta.

También pretende divulgar y promulgar todo tipo investigación y conocimiento que promueva el antiespecismo. Nuria Almirón nos cuenta en esta entrevista que el objetivo final es reducir la crueldad y la violencia existente en la sociedad a partir de la actitud especista que domina en muchísimas áreas.

5884

En una acción internacional activistas por la liberación animal bloquearon la entrada de camiones que transportaban animales no humanos vivos en los mataderos.

En la organización de la acción se coordinaron activistas independientes locales y el colectivo Pirañas Veganas con grupos por la liberación animal de Canadá, Inglaterra y Estados Unidos. En el estado español se llevo a cabo en mataderos Barcelona y Madrid, donde se consiguieron rescatar a un pollo y a un cerdo respectivamente.

En Barcelona se organizaron tres grupos que actuaron en Rubí, Castellbisbal y L’Hospitalet de Llobregat.

En todas las poblaciones se siguió la misma estrategia. Ante la llegada de los camiones, las activistas bloqueaban de forma pacífica el paso de los camiones llenos de bebés de vacas, ovejas y gallinas. Algunas activistas se encadenaban a los camiones, otras portaban pancartas, otras daban de beber e intentaban consolar a los pequeños condenados a muerte y algunas negociaban la liberación de alguno de los bebés consiguiendo sólo el rescate de un pollo en L’Hospitalet.

En Getafe, tras recibir amenzadas e insultos por parte de los camioneros, el dueño del matadero accedió a entregar un cerdito que los activistas tuvieron que ir a buscar a una granja.

Con estas acciones se pretende mostrar la realidad de los animales considerados de granja e intentar conscienciar a la sociedad de la crueldad y la violencia que conllevan determinados hábitos de consumo.

Los y las participantes esperan que estas acciones estimulen la formación de grupos independientes y la creación de una red internacional para aumentar la actividad por la liberacion animal.

Ahora los dos bebés rescatados tendrán una vida plena en diferentes santuarios.

2067

Exacto, y es que empiezo a estar harto ya de los que defienden los derechos de los negros por encima de los blancos… No somos iguales, no son de nuestra raza superior y, por tanto, no les hemos de conceder derecho significativo alguno a menos que sólo se quiera velar por un mínimo bienestar -para que rindan después en el trabajo, por ejemplo-. ¿A qué viene lo de haber abolido la esclavitud? Los negros nacieron para ello y, de hecho, les gustaba el látigo, así se les recordaba quién mandaba. No me gusta ver a los negros cobrando por faenar. Suerte tenemos actualmente que, allí donde queda cordura, se hace trabajar a los desgraciados del tercer mundo como dios manda. Han nacido para laborar gratis o por cuatro duros, esto es así. No son inteligentes, no están civilizados, huelen mal, no los podemos dejar convivir más con nosotros.

Dios es hombre y es blanco, y su hijo también era blanco, y hombre, por tanto, las mujeres y las otras razas están para servir a los hombres blancos como castigo divino por el pecado original. Basta de que si «derecho al propio cuerpo» por aquí, que si «igualdad en todo» por allí … No, no somos lo mismo, las mujeres blancas nacen para obedecer, servir y darnos placer y descendencia, pues vienen al mundo «programadas» para ello. Y está claro que las mujeres negras nacen para dar más esclavos al hombre blanco, es así de evidente y simple, porque estas bestias lo tienen todo y son lo peor; lástima que las necesitábamos para fabricarnos más mano de obra esclava. El lugar de la mujer está en casa cuidando de nuestra progenie; en esto coincido con aquella otra mala raza de los moros.

¿O es que nos creemos más inteligentes que dios y Aristóteles? Todo tiene que seguir su curso natural, tenemos que volver a lo que era norma y, por tanto, normal. Porque primero siempre serán los nuestros, los de casa; esto es así y nos lo quieren cambiar los cuatro comunistas mugrientos que quedan. Esto es la ley del más fuerte y listo; si eres pobre, tú te lo has buscado, por débil y por tonto. Los poderosos siempre tienen razón. El dueño dice que, quien paga, manda.

Después vienen los sodomitas … Los maricones y las bolleras son una plaga que nos quiere invadir, se les ha de exterminar a tiros, como un control de regulación natural. ¿Me diréis que los enfermos de los invertidos son algo normal en nuestra sociedad? Pues decidme osado, pero encuentro que el nazismo se quedó corto; si lo hubiera hecho bien, si no se hubieran dispersado en tantos frentes, ahora ya los habríamos aniquilado a todos y las actuales generaciones no saldrían del armario tan felizmente.

Y por último los desgraciados de los discapacitados, signo innato del demonio y las tendencias criminales, anormales incapaces de tener sentimientos y conductas humanas, «cáscaras vacías» que les han reconocido el derecho a vivir que sólo debería corresponder a los fuertes. Esto es de locos, son un gasto, una carga inadmisible que la sociedad debería eliminar de la cadena hereditaria. El disgusto que se llevarían Goering o Hess si levantaran la cabeza y vieran la derrota de la eugenesia…

Analogiando:

Exacto, y es que empiezo a estar harto ya de los que defienden los derechos de los animales por encima de las personas humanas… No somos iguales, no son de nuestra especie superior y, por tanto, no les hemos de conceder derecho significativo alguno a menos que sólo se quiera velar por un mínimo bienestar -para que no enfermen tan temprano en las explotaciones, por ejemplo-. ¿A qué viene eso de querer abolir su esclavitud? Los animales han nacido para ello y, de hecho, les gusta el látigo, así saben quién manda. No me gustan los animales en libertad debiéndose de espabilar para sobrevivir. Suerte tenemos que donde queda cordura, se les asesina en cautiverio como dios manda. Han nacido para ser propiedad de los humanos, esto es así. No son inteligentes, no están civilizados, huelen mal, debemos cosificarlos lejos de donde nosotros vivimos.

Dios es hombre y es blanco, y su hijo también era blanco, y hombre; en ningún caso animales. Los animales están para servir a la humanidad, se lee en las sagradas escrituras, es palabra de dios. Basta de que si «derecho al bienestar y la vida» por aquí, que si «principio de igualdad» por allí… No, no somos lo mismo, los animales nacen para dar placer a las papilas gustativas, diversión, vestido e hijos para la industria cárnica, farmacéutica, tabacalera, de armas, etc … pues vienen al mundo «programados» para ello. Y está claro que las hembras nacen para dar más esclavos a la humanidad, es así de simple y evidente, porque estas bestias lo tienen todo y son lo peor; lástima que las necesitamos para fabricarnos más mercancía y productos. El lugar de los animales está en la granja industrial e intensiva, en los laboratorios y en los mataderos, sufriendo tormento para nuestra tradición cultural y económica; en esto coincido con los responsables de los departamentos de agricultura, ganadería y pesca de turno.

¿O es que acaso dios y Aristóteles no nos hicieron dueños y señores de la Tierra? Todo tiene que seguir su curso natural, debemos proseguir con lo que es norma y, por tanto, normal; porque primero siempre serán los humanos, nuestra especie, esto es así y nos lo quieren cambiar los cuatro animalistas mugrientos que proliferan. Esto es la ley del más fuerte y listo; si eres un animal no humano, tú te lo has buscado por haber adoptado una forma diferente a la nuestra. Los humanos siempre tienen razón. El dueño decidirá el tipo de tormento de tu existencia y las mil y una inimaginables muertes del suplicio.

Después vienen los animales salvajes… Los animales indómitos que intentan vivir en el bosque son una plaga que nos quiere invadir, es por eso que se les extermina a tiros y lo llamamos control de regulación natural. Me diréis que los jabalíes, las codornices, los ciervos, los osos, las águilas, los lobos, los conejos, etc, son algo natural en el monte? Pues decidme osado, pero encuentro que los humanos nos estamos quedando cortos, si nos esforzáramos un poco más y no nos dispersáramos tanto en cimentar el medio natural, ahora ya los habríamos aniquilado a todos y no cruzarían nuestras carreteras tan felizmente.

Y por último los desgraciados de los animales domesticados, signo innato de las máquinas cartesianas imperfectas, incapaces de tener sentimientos y conductas humanas, «cáscaras vacías» que los animalistas se empeñan en otorgarles derechos básicos que sólo nos corresponderían a los humanos blancos. Esto es de locos, son bestias que sobran en este mundo, y la sociedad los debería eliminar de la faz de la Tierra menos para nuestra cadena alimentaria y económica. Domingo López y el capitalismo antropocéntrico se morirían -el humano del disgusto, y el sistema del todo-, si la holística biocentrista se acabara imponiendo.

Fascista es quien sólo se ha indignado habiendo leído los cinco primeros párrafos. Quien acusa una sensación de poder hacia los animales humanos y no humanos más indefensos y vulnerables, proyecta una absolutista auto-percepción de razón discriminatoria, conductas subjetivas que conducen siempre a la violación del principio de igualdad y el derecho a la vida.
El especismo, -al igual que el clasismo, el sexismo y el racismo-, es fascismo. Si tu intelecto ético o tus regulaciones morales no acaban de localizar las opresiones explícitas de los cinco últimos párrafos -por no saber distinguir las discriminaciones totalitarias que contienen-, busca ayuda y cámbialo, las revoluciones personales y socio-políticas empiezan por uno/a mismo/a.


Toni Teixidó. Cosecha tarraconense del 80 y maestro vocacional. Comunista, porque sólo podrá ser la clase explotada la que acabe liberando a sus esclavos no humanos. Persisto con la idea de combatir las opresiones de forma íntegra y hacerlas converger, bajo la lente de la liberación total, en el marco de la reunificación y la independencia de los Països Catalans; es por ello que actualmente y, a fin de poder compaginar estas luchas, milito en d’ARREL, colaboro con Libera! y soy coportavoz de la Coordinadora per l’Abolició dels Correbous de Catalunya.

5350

En una acción inédita en Catalunya y el resto del territorio peninsular, activistas independientes y miembros de Pirañas Veganas detuvieron un camión que transportaba vacas al matadero de Mercabarna en Barcelona.

Varias activistas bloquearon el paso del camión con flores poniendo de manifiesto que era una acción pacífica mientras dos más se encadenaban en la parte de atrás y el resto daba agua a los animales, con el objetivo de intentar reconfortarles en sus últimas momentos de vida.

El colectivo Pirañas Veganas, se siente animado a llevar a cabo otras acciones semejantes en los próximos meses dado el soporte popular recibido tras la acción a pesar de no haber conseguido el objetivo inicial.

LA PLUMA

787
“Me cague en la mare que t’ha parit, perra!” Valencia.  Hace mucho calor.  Unos hombres obligan a unos caballos a tirar de carros, sobre una pista...

NUTRICION

2449
ingredientes: - 2 yogures de soja de sabores (en esta caso hemos utilizado yogur de mango y fruta de la pasión) - 6 vasos de yogur...