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En una acción internacional activistas por la liberación animal bloquearon la entrada de camiones que transportaban animales no humanos vivos en los mataderos.

En la organización de la acción se coordinaron activistas independientes locales y el colectivo Pirañas Veganas con grupos por la liberación animal de Canadá, Inglaterra y Estados Unidos. En el estado español se llevo a cabo en mataderos Barcelona y Madrid, donde se consiguieron rescatar a un pollo y a un cerdo respectivamente.

En Barcelona se organizaron tres grupos que actuaron en Rubí, Castellbisbal y L’Hospitalet de Llobregat.

En todas las poblaciones se siguió la misma estrategia. Ante la llegada de los camiones, las activistas bloqueaban de forma pacífica el paso de los camiones llenos de bebés de vacas, ovejas y gallinas. Algunas activistas se encadenaban a los camiones, otras portaban pancartas, otras daban de beber e intentaban consolar a los pequeños condenados a muerte y algunas negociaban la liberación de alguno de los bebés consiguiendo sólo el rescate de un pollo en L’Hospitalet.

En Getafe, tras recibir amenzadas e insultos por parte de los camioneros, el dueño del matadero accedió a entregar un cerdito que los activistas tuvieron que ir a buscar a una granja.

Con estas acciones se pretende mostrar la realidad de los animales considerados de granja e intentar conscienciar a la sociedad de la crueldad y la violencia que conllevan determinados hábitos de consumo.

Los y las participantes esperan que estas acciones estimulen la formación de grupos independientes y la creación de una red internacional para aumentar la actividad por la liberacion animal.

Ahora los dos bebés rescatados tendrán una vida plena en diferentes santuarios.

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En una acción inédita en Catalunya y el resto del territorio peninsular, activistas independientes y miembros de Pirañas Veganas detuvieron un camión que transportaba vacas al matadero de Mercabarna en Barcelona.

Varias activistas bloquearon el paso del camión con flores poniendo de manifiesto que era una acción pacífica mientras dos más se encadenaban en la parte de atrás y el resto daba agua a los animales, con el objetivo de intentar reconfortarles en sus últimas momentos de vida.

El colectivo Pirañas Veganas, se siente animado a llevar a cabo otras acciones semejantes en los próximos meses dado el soporte popular recibido tras la acción a pesar de no haber conseguido el objetivo inicial.

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Foto: Pirañas Veganas

En vísperas de las celebraciones de Navidad, durante las que el consumo de animales se dispara, un grupo de activistas antiespecistas junto con miembros del colectivo Pirañas Veganas llevaron a cabo tres acciones, el mismo dia, en espacios símbólicos del consumo navideño en Barcelona.

La primera acción se desarrolló en el súpermercado de El Corte Inglés, la segunda en el mercado de La Boqueria y la tercera en el Bar-Restaurante y Museo Jamón Experience.

En todas ellas el grupo de activistas recorrieron los locales con pancartas y carteles y con consignas como “Basta ya de explotación animal” para informar a la clientela sobre el sufrimiento de los animales y su voluntad de vivir, ser libres y no padecer, con el objetivo común de reflejar que la Navidad, si se cree en ella, debe ser igual para todos y todas.

En los puntos más concurridos de cada centro se leyó un manifiesto que explicaba el testimonio de un cerdito para concienciar y promover el veganismo.

Entre las personas que realizaban sus compras de productos animales se vieron reacciones de todo tipo incluyendo el apoyo.

El colectivo Pirañas Veganas asegura que llevarán a cabo más acciones -siempre de forma pacífica- por el fin de la esclavitud.

 

Acción en El Corte Inglés:

 

Acción en la Boqueria:

 

Acción en el restaurante:

 

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La asociación VGT Verein gegen Tierfabriken ha presentado 3000 horas de vídeo tomadas en mataderos austriacos. Las imágenes fueron obtenidas en los 20 mataderos más importantes del país por denunciantes anónimos entre enero y octubre del 2015. Las denuncias ya están en marcha.

Un matadero es una cadena de montaje y como tal está diseñada. La única diferencia es que la pieza a procesar está viva, y quiere seguir estándolo. La mayoría de los animales vienen de granjas industriales, en las que apenas se pueden mover, y han sido transportados en plena noche, lo que les pone ya en un estado de alerta y estrés.

Al llegar al matadero son obligados a pasar rápidamente por pasillos y estrechas esclusas. Lo normal es que entren en pánico y traten de huir, o bien se queden paralizados por el miedo. Gritos, fuertes golpes y descargas eléctricas en zonas prohibidas como la cabeza, los genitales o el ano son los métodos que utilizan los operarios para conseguir doblegar la voluntad de los animales. Los chillidos de dolor y terror son perfectamente audibles en los vídeos.

A continuación llega el momento del aturdimiento, una práctica que debería evitar el sufrimiento animal, ya que la idea es que pierda rápidamente la consciencia. Esa es la teoría. Los vídeos muestran con terrorífica claridad cómo los métodos utilizados no garantizan en ningún caso una muerte sin dolor. La cámara de gas y el electroschock son los procedimientos más habituales.

En el primer caso, se introduce a los animales en una góndola, en la que se aumenta el dioxido de carbono de forma que obtienen cada vez menos óxigeno. Antes de caer inconscientes en esa estrecha cámara a veces a oscuras, a veces con una luz cegadora, sienten que no pueden respirar, que se ahogan. Muchos sufren ataques de pánico y se autolesionan tratando de escapar. Las imágenes de las góndolas llenas de sangre son testigos de la última lucha desesperada de estos animales.

El segundo método, el electroschok, no es mucho mejor. Es importante aplicarlo en el punto exacto para garantizar que el animal queda inconsciente el tiempo necesario para degollarlo. Animales en grupo, tratando de protegerse unos a otros, o bien solos en un tubo en el que apenas caben, aterrorizados. Bajo las condiciones en que todo este proceso ocurre, es bastante evidente que la precisión no es una prioridad de los operarios. Así que, en muchos casos, los animales quedan paralizados, pero siguen plenamente conscientes cuando se les cuelga de una pata y se les abre en canal.

Una agonía que queda patente en todos los vídeos y que no podemos seguir ignorando. El matadero “humano” no existe, y ninguna de estas prácticas es una excepción, sino la regla.
Las empresas ya han sido denunciadas por 19 violaciones de la ley de protección animal y del reglamento específico para mataderos. También se les denunciará por la violación del código penal en materia de tortura animal.

Aquí tenéis un resumen de los vídeos:

Se pueden ver matadero por matadero en estos enlaces.
Y aquí tenéis una petición por si queréis firmar (en alemán).

Informa: Lucia Arana

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El día 28 de octubre de 2015, el mundo se escandalizó con la publicación de un informe preparado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde se indicaba que salchichas, hamburguesas y otros productos cárnicos procesados son carcinógenos para los humanos, mientras que las carnes rojas son “probablemente carcinógenas”. El estudio fue llevado a cabo por los científicos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), y consistió en una revisión de la literatura científica publicada en revistas de alto impacto durante los últimos años, donde diferentes estudios relacionan el consumo de carnes rojas y procesadas con el desarrollo de diversos tipos de cáncer. La publicación de dicho estudio encendió las críticas, las dudas y por supuesto, el debate entre omnívoros y vegetarianos/veganos en las redes sociales, los noticiarios y los periódicos. Muchas organizaciones defensoras de los animales, a nivel global, difundieron la noticia para aprovechar de enviar el mensaje de que es bueno dejar de comer animales porque la carne enferma. Personalmente creo que es positivo difundir esa información porque es importante conocer qué se come y las consecuencias de ello. El mismo principio es aplicable a los alimentos de origen vegetal que consumimos: siempre es bueno saber qué comemos y qué nos puede suceder a largo plazo si escogemos alimentos de mayor o menor calidad, seguridad, etcétera.

El punto negativo, sin embargo, de que las organizaciones de promoción de los derechos animales difundan esta información, es que se vuelve a instrumentalizar a los animales para favorecer a los humanos, y dicho ejercicio puede redundar en el sacrificio, sufrimiento y muerte de muchos más animales. Consideremos detenidamente la cuestión: si se difunde el mensaje de que las personas pueden enfermar por el consumo (en este caso) de embutidos y carnes rojas, entonces está bien pedir que se deje de comer ese tipo de carnes. Pero, ¿qué pasará con otros animales, aquellos cuyo consumo no produce enfermedades en los humanos? Pensemos por ejemplo en los pollos, peces o incluso la carne de animales silvestres que son cazados. Si comer este tipo de animales no es perjudicial para los humanos, ¿por qué los consumidores no habrían de considerar el comerlos, ya que no producen enfermedades? En el caso de los pollos y peces, concretamente, esto supondría un considerable aumento en la cantidad de individuos que serían torturados y muertos para satisfacer un aumento por la demanda de su carne.*

Consideremos, incluso, otro escenario: si la tecnología alimentaria y la ciencia que manipula animales (de consumo, en este caso) avanza y consiguiera que las carnes que resultan carcinogénicas hoy ya no lo sean en el futuro: ¿qué podríamos decir nosotros? De hecho, me pregunto qué decimos ante manipulaciones ya existentes de animales, como por ejemplo las vacas modificadas genéticamente cuya leche contiene insulina para las personas que sufren su déficit, o en la modificación de cerdos o cabras para la producción de órganos compatibles con los humanos. ¿Recomendaríamos la producción en masa de estos animales, porque son beneficiosos para la salud humana? ¿Recomendaríamos el consumo de carne de cebra o de rata si se descubriera que ésta es beneficiosa para los humanos? Creo que muchas organizaciones no lo harían, porque repercuten negativamente en el bienestar, la salud y los intereses de los animales. Entonces, ¿por qué insistimos en usar argumentos como la salud humana para pedir el fin del consumo de productos de origen animal?

No tengo respuestas para ello. Quizás por la urgencia de esta causa tendemos a pensar que cualquier argumento es útil para ayudar a los animales. Pero el especismo antropocéntrico está tan arraigado en las tradiciones, la cultura y las ideas de nuestra sociedad, que creo que argumentos como el de la salud son más bien débiles y pierden enfoque cuando se trata del sufrimiento y muerte de los animales. Creo que difundir el cese del consumo de productos animales por motivos de salud, resta todo valor al único argumento igualitarista y de justicia para los animales: que debemos dejar de criar, encerrar, torturar y masacrar animales porque éstos son seres sintientes que sufren, y que resultan perjudicados por nuestras decisiones de consumo. Disminuir el consumo de animales y sus subproductos por motivos de salud sólo desplaza el centro del debate hacia las personas, y no pone en entredicho la moralidad de comer animales, ni cuestiona su sufrimiento y muerte por nuestras opciones alimentarias, que es lo que nos importa cuando entendemos éste como un acuciante problema moral de nuestra sociedad.

Como personas que promovemos el antiespecismo, creo que debemos examinar detenidamente nuestro ideario, pues puede suceder que no todos los argumentos que utilizamos para defender a los animales sean, al final, los más efectivos para conseguir cambios a largo plazo, sostenidos en el tiempo y que vayan a la raíz del problema.

* Sería interesante, en todo caso, que se pudiera medir el impacto que dichas noticias tienen en el comportamiento del consumidor, para poder tener más herramientas con las que manejar de manera efectiva el mensaje de promoción de los derechos de los animales.

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Soy vegana y desde mi niñez me ha preocupado la relación especista antropocéntrica que la humanidad mantiene con el resto de los animales. Aún busco respuestas a muchas preguntas de entonces. Soy Trabajadora social, máster en Filosofía Política y máster en Bioética y Derecho. Doctora en Filosofía, tratando sobre los límites de la filosofía moral, la bioética y los derechos de los animales. He estado activa en el mundo del animalismo desde hace más de una década, siempre con un pie en la teoría y otro en la práctica. Comparto mi vida con mi esposo, tres gatas y un número siempre cambiante de gatos rescatados de la calle a los que damos en adopción.

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Este verano los veggie runners Alberto y Pedro han hecho realidad un nuevo reto, el año pasado consiguieron hacer El Camino de Santiago Non-Stop y este han puesto el listón más alto, una ruta de costa a costa, transpirenaica de Perpinyà a Cantabria, 653 Km con la voluntad de demostrar cómo de óptimo es el rendimiento físico los deportistas veganos.

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Transeúntes de la Gran Via de Barcelona se han encontrado esta mañana con un lienzo muy especial. El cuerpo pintado de una activista mostraba las propiedades de una dieta vegetal en el dia Mundial sin Carne. De esta forma AnimaNaturalis trata de concienciar a la población acerca de los beneficios de una dieta libre de carne.

El Día Mundial Sin Carne es un evento internacional que se celebra desde hace 30 años para promover una dieta libre de crueldad y violencia hacia los animales basada en los vegetales.
Cada año, la industria cárnica española mata más de 800 millones de animales, sin contar los peces, para servir como comida.

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El pasado mes de Diciembre se estrenó el documental: “Febrero, el miedo de los galgos”, una producción de Waggintale Films, que ha contado con la colaboración del voluntariado de la ONG SOS Galgos. Este largometraje ha supuesto dos años de trabajo no remunerado y se ha hecho con el fin de mostrado la realidad de más de 50.000 galgos en todo el estado.
 

 

A través de Mila, una hembra rescatada en Andalucía por la ONG SOS Galgos y que encuentra un hogar de verdad en Barcelona, nos relata como es, en el mejor de los casos, la vida de miles de galgos. El documental muy completo, cuenta con testimonios de los mismos “galgueros”, del voluntariado de las protectoras y de trabajadores de perreras municipales de todo el Sur de la Península. También cuenta con una banda sonora muy cuidada compuesta por Ricard Latorre. Conversamos con su directora, Irene Blánquez.

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(traducción del original en catalán)

La ganadería intensiva no es una alternativa alimentaria viable.  Está muy lejos, además, de ser sostenible.  La relación entre lo que se gasta y lo que se obtiene de la esclavitud y muerte en los mataderos de cientos de millones de animales muestra la enorme ineficiencia de la industria de la carne.  Es un desperdicio constante de la tierra y los recursos naturales.

Esta maquinaria consume anualmente más del 40% de la producción de cereales y la casi totalidad de la de soja, forrajes aparte; más del 25% de los peces que se pescan, convertidos en harina(1), y más del 50% del agua que se consume en todo el mundo(2). Engulle enormes extensiones de selvas vírgenes y de ecosistemas salvajes, mata y contamina con toneladas de herbicidas, fungicidas, insecticidas, medicamentos y otros tratamientos químicos y quema una cantidad ingente de combustibles fósiles.

Genera residuos que obligan a tratamientos muy costosos y a cargo de los presupuestos públicos. Un ejemplo es el de los purines, la mezcla de defecaciones y orina de los cerdos esclavos con residuos químicos que, hasta hace poco, se escondían bajo la alfombra de la tierra en forma de abono, y que han contaminado los acuíferos.  Representan un grave problema: como las normativas de Alemania u Holanda son muy estrictas, incluso se creó una “industria de engorde” que consiste en recibir lechones de aquellos estados y enviar cerdos cebados, que se matan allí. Los purines se quedan aquí(3).

Y presentan la ganadería ecológica como “solución”, como alternativa para la supervivencia del mundo rural con una producción integrada con la agricultura, explotación extensiva, rechazo de los transgénicos y la química, sostenibilidad, bienestar animal…  Y con toda la aprobación de determinados sectores y grupos ecologistas(4).  Se llega a presentar como instrumento para la “supervivencia de especies en peligro de extinción” y con este argumento se han cebado, incluso, con el emblemático burro catalán(5).  Supervivencia hasta el matadero de especies que se crearon para su uso y explotación.

La Ganadería del Mas Freixes es una pequeña explotación de vacas lemosinas que vende carne de ternera sin intermediación, a través de su web(6).  Explican cómo funciona la “protección” ganadera para unos individuos que viven “libres las 24 horas del día”: los encargos [de carne] deben hacerse con antelación, porque nosotros no trabajamos con stocks para garantizar que la carne sea fresca.  Es decir, una vez tenemos los encargos suficientes, sacrificamos el animal.  Es la relación más directa que se puede ver de la consecuencia de consumir explotación: la compra de carne mueve el cuchillo del matarife.

El esfuerzo de promoción de estas “producciones” dan voz a personas que se explican sin rodeos.  El programa De Vacances de TV3 emitió, el 20 de julio de 2007, un reportaje titulado La oveja ripollesa.  El ganadero Manel Mercè explicaba que la explotación de esta raza está destinada a la producción de “recuit”, un queso fresco típico del Empordà.  Este negocio está vinculado a la comercialización de carne de corderos, que han de nacer para que la oveja “dé” la leche con la que hacen el queso.  La promoción de la gastronomía turística permite vender estos corderos con 2 o 3 semanas de vida y un peso de 5 kg en canal.  Según Pep Nogué, del restaurante Siurana de l’Empordà, es una cocina muy parecida a la del lechazo castellano.

Este mismo grado de protección afecta a muchos otros individuos como, por ejemplo, los de vaca bruna del Pirineo(7) o los de pollo “pota blava” del Prat(8).  La “preocupación” por estos animales también se manifiesta desde organizaciones de consumo como Slowfood, una asociación ecogastronómica sin ánimo de lucro con más de 100.000 personas miembras (con dinero) en todo el mundo, y que quiere llamar la atención sobre el peligro de desaparición de la vaca menorquina, la oveja roja mallorquina y valenciana, la gallina valenciana de Chulilla(9) …

La carne ecológica no es, ni mucho menos, sostenible.  Si se compara su precio con el de la producción intensiva, es muy cara.  Es un lujo porque requiere mucho espacio, tiempo y dinero.  La carne que no es “ecológica” también es un lujo inaccesible para la mayor parte de seres humanos del planeta.  Sencillamente, no se pueden producir alimentos animales para todos.  No hay suficiente selva para producir los piensos que harían falta, ni suficiente agua para regar los cultivos.  Por ello, una y otra opción sólo están al alcance de quien puede pagar un elevado precio.

La producción intensiva va asociada a lo que se ha denominado la “democratización de la carne”.  Qué habilidad: asociar el infierno con la palabra “democracia”.  Es un hecho histórico inverso al actual.  La producción extensiva hacía que el precio de la carne fuera prohibitivo en la Europa de la primera mitad del siglo XX.  Pero con esta forma de producir más por menos en poco tiempo, los precios se abarataron y la “clase obrera” empezó a comer bistec.  En nuestro país, la democracia de los campos de exterminio en forma de granjas y mataderos llegó a las décadas de los 1950 y 1960.

Ya hace mucho tiempo e, incluso, los que vivieron aquel fenómeno han perdido la memoria de cómo comían antes.  Pero sólo tienen que hacer un pequeño esfuerzo para recordarlo, y podemos ayudarles.  La mayoría de la gente, que no tenía un buen poder adquisitivo (bastante bueno) nos contará que su ingesta de carne se reducía a bacalao salado, sardinas y tocino de cerdo.  El mayor número de personas que dirán esto serán hombres, que eran los que “trabajaban”. También probaban alguna morcilla los días de fiesta y, en casa de la gente más afortunada, había paella el domingo (o cocido, o lo propio de cada lugar).  Todo ello, alguna cosa que encontrarse entre el arroz, los garbanzos, las patatas, etc.

Incluso podemos concluir que estábamos al borde del auténtico progreso, de optar por una alimentación vegana, diversa, completa y saludable, renunciando a esa poca carne que se comía.  Pero el mercado es el mercado y, para mayor gloria de la industria cárnica, empezamos a comer todo lo que nos echaban hasta que el ácido úrico y el colesterol nos salió a chorro para las orejas, para mayor gloria de la industria farmacéutica.

La “democracia” no está en la bandeja de porexpan que encontramos en los supermercados, con un trozo de cadáver envuelto en plástico.  Torturar animales no puede ser democrático, porque no es ético ni es justo.  Volver a las viejas formas de criar y matar animales, ahora que hay bolsillo para pagarlas, lo es aún menos.  El aura de ecología y sostenibilidad no puede ocultar que la ganadería sostenible es tan insostenible como cualquier otra y que, además, es una opción que se fundamenta en los prejuicios especistas para frustrar alternativas reales para la supervivencia del mundo rural.

(1) El porcentaje se calcula por peso, no por número de individuos.

(2) Para consumo directo de los individuos esclavos y el riego de las plantaciones destinadas a la obtención de piensos.

(3) Grupo de defensa del Ter (GDT). Purines: http://gdter.pangea.org/Purins.htmhttp://gdter.pangea.org/Estudi.htm

Diario Osona.com, 28/08/2007: El GDT denuncia en europa un excedente de purines en osona «que llenaría la plaza mayor de Vic» http://www.naciodigital.cat/osona/noticia/4055/vota/1

Ecologistas en acción, junio-2005: granjas de cerdos y purines. http://www.ecologistasenaccion.org/article17382.html

(4) Como ejemplo, Ecologistas en acción, octubre de 2010: En marcha un curso de ganadería ecológica en Minglanilla. http://www.ecologistasenaccion.org/article18847.html. Junio ​​de 2010: Curso semipresencial itinerante de agricultura y ganadería ecológicas. http://www.ecologistasenaccion.org/article17161.html

(5) Esta vez, Ecologistas en acción en contra. Febrero de 2007, Cataluña se come su símbolo, el burro catalán. https://www.ecologistasenaccion.org/article771.html

(6) http://www.ramaderiajorditorres.net/producte.htm

(7) Un ejemplo es el de la empresa Carnes de Confianza SL, que comercializa la marca Pirineo con el sistema de venta directa a través de la web. http://www.pirinat.cat/inici/inici.php

Diario El Ripollés.info, 29/04/2008: Entrevista a Enrique Camprubí: “Yo quiero ser campesino, no jardinero”. Impulsor del proyecto Pirinat. http://www.naciodigital.cat/elripolles/noticia/6204/entrevista/enric/camprubi/vull/ser/pages/jardiner

Diario El Ripollés.info, 29/04/2008: La feria de San Isidro de este año tendrá un concurso morfológico de vaca parda. http://www.naciodigital.cat/elripolles/index.php?seccio=noticies&accio=veure&id=6188

(8) http://www.pollastredelprat.org/

(9) Slowfood – Productos y productoras – Baluartes y Arca del Gusto. http://slowfood.es/

 

La parte de mi biografía de la que estoy más orgulloso es que soy vegano, que hace de la justicia un ejercicio cotidiano. También me gusta mucho haber aprendido Historia en la Universidad de Valencia. Soy militante antiespecista, feminista, LGTBI , ecologista, socialista e independentista. En definitiva, no quiero privilegios y, aún menos, los que se supone que me han de privilegiar mí.
Soy militante de Iniciativa Animalista

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Igualdad Animal denuncia a 70 granjas de conejos españolas por violencia especista, fruto de una trabajo de documentación en el que investigadores e investigadoras de la organización se han infiltrado durante dos años en granjas de 14 comunidades.
Han documentado 70 granjas, algunas de ellas premiadas por la industria, y 4 mataderos, y han sido testigos de graves irregularidades en materias de bienestar animal e higiénico-sanitarias:

– Granjeros que matan a los conejos estampándoles contra el suelo.
– Conejos arrojados vivos a los contenedores.
– Animales con heridas abiertas e infecciones sin recibir ningún tipo de atención veterinaria.
– Animales muertos en estado de putrefacción dentro de las jaulas.
– Agresiones entre los conejos debido a las condiciones de hacinamiento.
– Una veterinaria estampando a un conejo contra el suelo reconociendo que es maltrato animal.

 

 

El gabinete jurídico de Igualdad Animal ha interpuesto un total de 72 denuncias por maltrato animal, irregularidades en las condiciones de bioseguridad e incumplimiento de la normativa higiénico sanitaria contra 70 granjas de conejos y 2 mataderos.

Las sanciones a las que pueden enfrentarse los responsables de las explotaciones oscilan entre 60.000 y 1.200.000 euros de multa, de 3 meses a 1 año de prisión e inhabilitación especial para trabajar con animales durante un período de 1 a 3 años para las infracciones muy graves.También podría proceder como medida accesoria, el cierre o clausura de las instalaciones.

Igualdad Animal informó que daba comienzo su campaña de sensibilización social, considerando que la ciudadanía tiene derecho a conocer las condiciones en las que se encuentran los animales, que esta información es de interés público y que por ello hoy a través de sus plataformas, han presentado un vídeo reportaje en el que cuentan con la colaboración del actor Pablo Puyol.

LA PLUMA

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¿Qué tiene que ver? Es la primera pregunta cuando explico que mi postura contraria a la gestación subrogada viene de la ideología antiespecista. Voy...

NUTRICION

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