De la lucha frente a la explotación hacia humanos y resto de...

De la lucha frente a la explotación hacia humanos y resto de animales y estrategias (1)

2357

Habitualmente, en debates en los que surgen simultáneamente la cuestión de los derechos de los animales y la de trabajador@s explotad@s para producir artículos de consumo, se llega casi siempre al mismo punto aunque expresado de maneras opuestas dependiendo de si son animalistas o comunistas quienes participan en el debate: “Se deberían boicotear todos los bienes de consumo que impliquen, también, explotación de humanos/El boicot a los productos de origen animal es inútil, hay que cambiar el sistema, eso lo solucionará”.

Ambas afirmaciones (obviamente simplificadas, sólo quería mostrar la idea) son totalmente erróneas y parten de la base de aplicar la estrategia de una lucha a otra. La interseccionalidad de las diferentes luchas es muy útil, pero eso no tiene que llevarnos nunca a mezclar las estrategias de cada lucha.

La lucha humana:
¿Por qué el boicot no sirve para acabar con la explotación laboral?

Tampoco sirve contra las guerras, los genocidios, los daños medioambientales producidos por empresas, etcétera.
El motivo es porque la explotación laboral es algo intrínseco al sistema, que no desaparece eliminando una práctica concreta de una empresa concreta, existirá SIEMPRE mientras exista el capitalismo. Y en el capitalismo, por desgracia, se fabrica todo, pues es el sistema hegemónico a nivel mundial. Por otro lado, Las guerras por recursos, y todo lo que ello conlleva, son provocadas por su fase superior, el imperialismo y su consecuencia actual, el neocolonialismo.

Así pues, de nada sirve hacer boicot a Inditex o a Mercadona para acabar con la explotación laboral, pues es imposible huir de ésta. Los esfuerzos, en cambio, han de centrarse en destruir el sistema capitalista y construir alternativas. No es sencillo, y nadie ha dicho que lo sea, pero es el único método que puede funcionar realmente.

¿Entonces, boicotear no sirve de nada? No, boicotear no es la solución, pero puede ser una estrategia interesante en determinadas circunstancias, como en apoyo a una huelga (si así lo piden l@s huelguistas) o en campañas muy concretas limitadas a productos concretos con objetivos concretos y mesurables, llevado a cabo (o apoyado) por organizaciones fuertes y con un ámbito de actuación que pueda impactar de forma real al objetivo (local ante productos locales; regional, estatal o internacional ante productos de esos ámbitos). Un ejemplo de este caso puede ser la campaña BDS contra los productos de Israel para tratar de equilibrar las fuerzas en el conflicto con Palestina.

Pero nunca hay que pensar que el boicot, que es una herramienta más, como el parlamentarismo o las huelgas, por ejemplo (unas con más poder que otras, y unas más eficientes en unos casos, y otras en otros) podrá acabar con el sistema. Es tan erróneo pensar que el boicot solucionará los problemas, como pensar que votar es la solución. Tenemos muchas herramientas y hay que saber usarlas todas. Centrar todos nuestros esfuerzos en una sola sólo puede llevar a un irremediable fracaso.

Por ejemplo, es tan inviable acabar con la guerra en Siria dejando de consumir gas, como lo es acabar con la guerra y la violencia en la República Democrática del Congo dejando de comprar teléfonos móviles. Incluso haciéndolo en todo el mundo durante un año entero (algo, por otro lado, imposible hasta el absurdo), los conflictos seguirían, pues no son provocados por la demanda de productos, si no por una lucha por el poder. Quizá los conflictos se desencadenaron por el interés de algún grupo por controlar el producto en cuestión, pero una vez iniciados, aunque el producto pierda interés, el conflicto armado se mantendrá. Y culpar a l@s consumidor@s de los productos, de las guerras que hay en los países de origen, no sólo es ineficiente (por imposible), sino que es desviar el objeto de las culpas y la posible acción que realmente se pueda hacer. ¿Os imagináis que los apoyos a la II República en cuenta de ser en forma de Brigadistas Internacionales y armamento, hubieran sido en forma de boicot a productos provenientes de España? Es mil veces más efectiva una campaña a favor de la salida de España de la OTAN (aun sabiendo lo limitado que es eso), organización que es causa, directa o indirecta (por la desestabilización de zonas) de la mayor parte de las guerras del mundo desde su creación, que una campaña a favor del boicot de un producto que, a fin de cuentas, en situación de estabilidad, puede ser fuente de riqueza para el país en cuestión.

Si el boicot no sirve ¿no es el veganismo un tipo de boicot y por tanto tampoco sirve como estrategia?
Esta pregunta, de una importancia fundamental para el movimiento antiespecista, trataré de responderla en la segunda parte de este artículo.

——————

En proceso de deconstrucción desde hace más de una década, dispuesto a replantearme mis privilegios y adquiriendo conciencia de mis derechos. Evolucioné de adquirir conciencia de mis derechos individuales a mis derechos colectivos, de ahí reconocí los del resto de personas y finalmente fui consciente de los derechos del resto de animales y de la necesidad de proteger el medio ambiente. militante comunista, antiespecista, ecologista y aprendiendo a ser aliado feminista.