Radio de muerte. Matanza de palomas y codornices por diversión.

Radio de muerte. Matanza de palomas y codornices por diversión.

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El ave será declarada buena cuando caiga herida o muerta por uno de los tiros y recogido dentro del radio de muerte. Reglas técnicas federativas.

Los cartuchos del nº7 van cargados de perdigones de 2,5mm. En el caso de la munición de 36 gramos, establecida por las reglas técnicas de palomas a brazo(1) de la federación española de caza(2), representan 408 perdigones en cada tiro contra un pequeño cuerpo. Nunca más de 380gr, 37cm del pico hasta la cola y 72 entre las alas, recibiendo una lluvia de plomo con toda la fuerza de un enorme calibre 12, preferido en EEUU para que matan con ellos aves grandes como pavos americanos y que se ha impuesto por cuestiones de moda.

El pasado domingo 27 de septiembre en Catarroja(3) (País Valenciano), los tiros tronaron uno tras otro y cubrieron el suelo de animales acrivillados. Era un entretenimiento del domingo para cazadores que disparaban a animales arrojados a brazo por unos hombres que hacían movimientos semejantes a los de un pitcher de béisbol.Captura de pantalla 2015-10-06 a la(s) 11.24.53En lugar de una pelota, lo que lanzan es una pobre ave con la cola mutilada que es ejecutada mientras intenta tomar el control con sus alas, mientras se esfuerza para dejar de ser la pelota de béisbol en que la acaban de convertir.

También se tiene que mencionar la otra forma de lanzamiento. Se hace con una máquina casi idéntica a las que lanza los platos de este mismo deporte, que maneja un “maquinista” con carné como el que deben tener los pitchers, conocidos como colombaires. La situación es idéntica si no fuera por el golpe del aparato eyector y la potencia del impulso. En todo caso, el ave se pasa los vitales primeros segundos luchando para tomar el control de un vuelo que no es suyo.

El alcance de las escopetas con una mínima precisión es muy corto, de unos 25 o 30m. Las personas tiradoras necesitan matar de cerca y rápido, y necesitan de la ventaja que les da un animal lanzado, desequilibrado y desorientado, que lucha por recuperarse y que, por supuesto, no sabe lo que le espera. También les sirven animales “liberados” desde cajas situadas en el punto de mira de las escopetas. Dicen los reglamentos que la persona tiradora debe situarse en posición y, ya preparada, esperará el aviso de “listo” de quien lanza o suelta las aves. Sólo cuando grita claramente “pájaro” le sueltan al animal, sobre el que puede hacer dos tiros reglamentarios(4). La única oportunidad de la paloma o de la codorniz es que la persona tiradora falle.

Estas normas, sin embargo, no dejan que el animal tenga otra consideración que el de pelota. Es aterrador verlo en los reglamentos como el objeto que permite valorar si un tiro es un acierto o un error, como prevén sus trayectorias de caída, ya llenos de perdigones, hacia dentro o fuera de la “zona de muerte” delimitada con rayas pintadas en el suelo, vallas de alambre, postes con banderas y cuerdas. Además de acertar el tiro, se ha de acertar la caída del animal dentro de los límites de una zona de juego al modo del tenis o del voleibol. Incluso se prevén los rebotes de los cuerpos por la fuerza de la caída y la posición sobre la misma línea y, como aún puede estar vivo, la posibilidad de que caiga dentro y consiga salir caminando o recuperando el vuelo.

También son el objeto de recuento, son goles tangibles. En este juego, cogen cadáveres y animales moribundos y los cuentan para ver quién ha hecho más “buenos”, para ver quién ha ganado entre risas, junto al bar y el restaurante donde pueden estar preparando la paella de la comida. Como quien los ha matado los ha pagado, después se las puede llevar o las puede tirar a la basura, las palomas muertas mezcladas con las que todavía están vivas y esperan una muerte tan lenta como la de las “errores”, los cadáveres de las que se pueden encontrar a decenas por el exterior del campo de tiro.

Estos cadáveres y su letal carga de plomo(5) quedan al alcance de roedores, felinos, mustélidos, córvidos… El saturnismo (intoxicación por plomo) matará muchos más animales, incluso especies protegidas como las águilas imperiales, y multiplicará el balance de víctimas de este macabro shooter(6) con sangre de verdad. El plomo puede estar contaminando los perros de caza a los que, según dicen, dan para comer estos “trofeos”, e incluso puede estar contaminando los mismos cazadores y sus familias.

Es más difícil de entender cuando esta práctica ya ha incorporado sus alternativas con objetos de verdad, que no se deben matar y que, por tanto, permitirían el uso de otros tipos de “metralla”. Es el tiro al plato con todas sus modalidades, tres de ellas olímpicas, o el tiro a hélices. Estos dispositivos tienen trayectorias que no se pueden predecir, aumentan su velocidad progresivamente durante el vuelo y obligan a centrar los tiros, ya que se ha de acertar el cuerpo de la hélice para tumbarla de la misma manera que hacen con las palomas, las perdices o las codornices. Sí, incluso tienen algo que simula la interacción con un animal que lucha por su vida… Y siguen matando.

En resumen, otra forma de diversión con el sufrimiento y la muerte, formas que se cuentan por cientos y que hablan de lo que es el ser humano y, sobre todo, de lo que el Progreso le obliga a dejar de ser. Reuniones de hombres, de machos que se justifican unos a otros en el abuso, que se refuerzan y se dotan de apoyo mutuo para aplastar a quien es más débil sin ninguna justificación. Como ocurre con la tortura taurina, basta decir que el siglo XXI está aquí para quedarse, y que esta forma de hacer tiene que irse como el pasado al que pertenecen.

Sencillamente, por la abolición de todas las formas de tiro a aves vivas, sin excepción alguna. Cambia palomas para platos o hélices.

 

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(1) Federación Andaluza de Caza, reglamentos de caza lanzada. http://www.fac.es/agenda/competiciones/caza-lanzada/. Artículo 15.13 de las reglas técnicas de palomas a brazo. A las reglas técniques de las codornices lanzadas a máquina, el calibre 12 e establece en el artículo 11.23.

(2) http://www.fecaza.com

(3) Acto de protesta de la operación para la prohibición del tiro a aves soltadas o lanzadas, sin ninguna excepción. https://www.facebook.com/events/833284843456276/

(4) Artículo 14.8 de las reglas técnicas de palomas a brazo; 11.2 i 11.3 de las reglas tècnicas de las codornices lanzadas a máquina.

(5) Animalisme CAT, 21/06/2013, Traces de metall, http://animalismecat.blogspot.com.es/2012/06/traces-de-metall.html?q=plom

(6) En la clasificación de los videojuegs, los de tiro.

 

La parte de mi biografía de la que estoy más orgulloso es que soy vegano, que hace de la justicia un ejercicio cotidiano. También me gusta mucho haber aprendido Historia en la Universidad de Valencia. Soy militante antiespecista, feminista, LGTBI , ecologista, socialista e independentista. En definitiva, no quiero privilegios y, aún menos, los que se supone que me han de privilegiar mí.
Soy militante de Iniciativa Animalista