Víctimas de tercera categoría

Víctimas de tercera categoría

3126

Hemos decidido luchar por los animales, de todas las injusticias habidas en este mundo , hemos decidido poner voz a los que no la tienen, dar la cara por los que a nadie importan. ¿Por que hemos elegido a los animales de entre tantas causas nobles por las que luchar?

Para empezar porque la explotación de los animales no humanos esta socialmente aceptada, hemos normalizado ciertas actividades, como el consumo de carne, leche o huevos, la tracción a sangre, los espectáculos a costa de privar de libertad a los animales, la experimentación y un largo etcétera que denunciar estas injusticias no esta bien visto. La mayoría de nuestras amigas y familias colaboran de forma directa o indirecta con la explotación, de forma consciente o inconsciente, ya sea cuando alguien compra un jabón testado en animales o un niño se come una salchicha fabricada con el cadáver de un cerdo. Detrás de estos comportamientos se encuentra una violencia asumida como normal, implícita, por la cual no esta bien visto alzarse en su contra, la sociedad se ha encargado de ocultar y silenciar el sufrimiento de los animales, para que lo ignoremos, e incluso lo ridiculicemos.

Los animales son totalmente inocentes, su único delito ha sido tener que compartir este planeta con un ser tan dañino y avaricioso como el humano, todos los animales viven en armonía con la naturaleza a excepción del hombre.

Nunca en la historia ha habido una opresión tan brutal hacia un grupo de seres inocentes, ni en numero ni en cantidad de dolor infringido. Si el dolor fuese medible, no tendríamos números para cuantificar lo que pasa en los mataderos, granjas, laboratorios y zoológicos del mundo.

Los animales son nuestros iguales en cuanto a su capacidad de sentir, dolor, alegría, tristeza, miedo, hambre, frío… compartimos con ellos muchos intereses, ignorarlos y no tenerlos en cuenta, adueñandonos de sus vidas, es un tipo de discriminación denominado especismo, tan grave y deplorable como el racismo o el sexismo.

Hemos decidido luchar por ellos y por eso somos continuamente cuestionados, juzgados, ignorados e incluso ridiculizados. Contra nosotros se utiliza un discurso demagógico. Es común que se nos pregunte por qué no nos implicamos en causas que son consideradas más “importantes” como ayudar a individuos de nuestra especie o que se cuestione nuestra congruencia porque utilizamos una tecnología que también puede generar sufrimiento a individuos inocentes como puede ser el uso de coltán en aparatos electrónicos o petróleo en el transporte. Este discurso tiene más como objetivo aplacar la conciencia de aquel que no hace nada, ni por animales, ni por humanos, que de crear un debate constructivo, no es un consejo lo que nos dan es una excusa barata, nunca se debería dejar de ayudar a alguien por no ser posible ayudar a todo el mundo.

El veganismo no significa un “en vez de” sino que es un “además” ser vegano y defender a los derechos de los animales no implica desvincularse de otras injusticias sociales o luchas en defensa del medio ambiente, o de cualquier desigualdad. de hecho el veganismo involucra luchar contra el hambre en el mundo, crear un planeta más sostenible, reducir los gases de efecto invernadero, un mundo de menos desigualdades.

En nuestra lucha intentamos ser coherentes, pero sin renunciar a nuestras vidas, haciendo el menor daño posible, eligiendo la opción mas compasiva, siempre que exista. Sin embargo, ¿por qué se sigue menospreciando la lucha en defensa de los derechos de los animales? porque los animales siguen siendo considerados víctimas de segunda categoría, no las ponemos a la misma altura que las demás, nadie se atrevería a llevar este discurso demagógico a quien esta implicado en otras luchas como la ayuda humanitaria en el tercer mundo. ¿Os imaginanáis a alguien recriminado a un activista que ayuda a los niños hambrientos que use un coche que consume petróleo, tachándolo de hipócrita? o que ¿por qué no ayuda a los niños de otra región que están más necesitados? Eso nunca pasa porque consideramos a los niños lo suficiente importantes para no frivolizar con su sufrimiento. En cambio a los que hemos decidido defender a los animales tenemos que escuchar repetidas veces ese: y por qué no ayudas a los niños.. y utilizas coche que consume petróleo… a los activistas de los animales nos exigen un grado de congruencia que raya el absurdo. Porque nadie pone a los animales a la misma altura que los humanos, y nadie se atrevería a usar argumentos tan absurdos cuando en el otro lado de la balanza se encuentran niños hambrientos humanos, pero si los bebés son de otra especie, allí cambia la película y podemos tratar de desprestigiar la causa con todo tipo de falacias.

Todo esto refleja lo poco que importan estas víctimas. Para empezar a cambiar esta situación deberíamos empezar por ser conscientes de su sufrimiento y no jerarquizar el dolor de los inocentes en función de su especie, no existen victimas de primera, segunda o tercera categoría.

¿Porque defendemos a los animales? porque consideramos que tienen el mismo derecho que nosotros a no ser torturados, esclavizados o asesinados y ademas sus derechos son totalmente ignorados por la gran mayoría de la gente, nos indigna y nos entristece profundamente que la gran mayoría de la gente, sea incapaz de ver algo tan sencillo.

El día que la gente se estremezca de la misma manera ante una injusticia, independientemente del sexo, la raza o la especie de la víctima habremos dado el primer paso para terminar con este holocausto.

Mientras tanto, seguiremos luchando por los que no tienen voz.

 

Alberto Peláez es corredor de montaña, especializado en ultrafondo, con un gran número de victorias a sus espaldas, vegano y activista por los derechos de los animales, trata de transmitir un mensaje de compatibilidad entre una vida de respeto a todos los seres vivos y el deporte de alto rendimiento.
Técnico superior en Actividades Físicas , entrenador personal y bombero de profesión , reparte su tiempo entre el deporte y la ayuda los animales colaborando con varias sociedades protectoras, y dando charlas, transmitiendo sus experiencias llevando una vida vegana y activa