La crecida del río Ebro deja miles de animales muertos a su paso. Las autoridades y servicios de emergencia han actuado salvando a la especie humana, dejando de lado la ayuda al resto de animales. Las protectoras de animales piden ayuda desesperada para socorrer al mayor número posible de víctimas.

Cientos de personas han sido evacuadas a medida que el desbordamiento del río Ebro avanzaba. Animales confinados en diferentes explotaciones no han corrido con la misma suerte. Según la Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra (UAGN), los daños rondan más del millón de euros sin contar infraestructuras. Los animales son considerados propiedad, por eso también se les considera “daños materiales”, algo sustituible y exento de ayuda humanitaria. Esta consideración como propiedad refleja la inexistencia de un servicio de emergencia para los animales.

La crítica situación de estos individuos ha puesto en marcha a diferentes asociaciones de Zaragoza que están organizando grupos de personas para realizar todos los rescates posibles. Desde el comienzo de la crecida del río, las protectoras han intentado acceder a los lugares donde estaban los afectados, pero afirman que los bomberos y la Guardia Civil les negaban el paso por “cuestiones de seguridad pública”. Vegan Hope, Espolones, Adala Zaragoza, el Partido Animalista PACMA, Amnistía Animal y Zaragoza Animalista se han unido para realizar uno de los rescates más complejos y colosales del Estado Español. Así mismo, diferentes santuarios de animales están haciendo hueco para recibir los y las rescatadas, según se afirma desde Vegan Hope.

Las protectoras piden ayuda urgente: precisan mantas, collares, correas y material para reconstruir los refugios dañados. También medios de transporte, barcas y recursos económicos para animales grandes. Con el objetivo de ayudar en todo ello, ponerse en contacto con Vegan Hope a través de un mensaje a su Facebook, al correo econ@veganhope.org

Hasta el momento, diferentes medios de comunicación informan sobre algunos casos de animales damnificados. Como los 2.600 cerdos estimados que se creen fallecidos en una explotación de Villafranca del Ebro o los toros cautivos en una explotación de Alfajarín. El barrio rural de Juslibol también ha visto cómo se han ahogado varios caballos.

Imagen: Vegan Hope Animal Association