Vegan Justice League

Vegan Justice League

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He pasado muchos días, últimamente, pensando en este tipo de kamikazes New Age que estrellan su no violencia contra todo lo que se mueve. Como el tifón divino que hundió la enorme flota mogol del Kublai Khan, aparecen de repente para borrar injusticias por delegación, con kilotones de energía virtual generada a base de megustas y asistires, y acumulada gracias a superpoderes que no se pueden ver, que te tienes que creer, que se conjuran mediante textos crípticos que deben incluir obligatoriamente corazones y otros emoticonos mágicos.

Es probable que aparezcan donde no toca y que el enemigo borrado no lo sea tanto, incluso que no lo sea nada, pero esto nunca podrá detener la Liga de la Justicia.

Estos seres con una misión superior se esconden entre nosotros con un alter ego “normal” que, para disimular, a veces va a manis con permiso y todo. Este hecho excepcional permite que los pobres mortales como yo los veamos y oigamos en persona. A menudo, me han hablado de la insoportable angustia que les genera la masacre especista permanente que crece a cada segundo, en todas partes, aquí y ahora. A un nivel más micro, la insoportable angustia es por el Toro de la Vega que van a matar, o por las becerradas cadafaleras de Algemesí, o por los perros que tienen fecha de ejecución en las perreras, por el camión de cerdos condenados que avanza por la carretera hacia el matadero…

Siempre he querido ser empático con estos sentimientos, por lo que siempre he querido creer que me hablaban de la masacr, a pesar de que su angustia parecía ocupar el centro del relato. En algunos casos, sin embargo, han pasado a lo que Hitler era vegetariano o que Israel es un país superavanzado en veganismo y “no como los moros”, y entonces, y sólo entonces, he enviado la empatía a la mierda. Bueno, esto no tenía nada que ver. La cosa es que tienen tanta angustia que, a diferencia de la gente mediocre, necesitan que los cambios llegan ya pero ya, y no se pueden parar a pensar, planificar o elaborar estrategias. Así, dentro de nada, yendo al grano, la férrea coalición formada por la Liga de la Justicia y Sálvame abolirá el especismo planetario.

Entre esta gente, destacan individuos que son como el Silver Surfer de Marvel, como el Chuck Norris que puede escuchar el silencio. Son superhéroes con poderes que los sitúan por encima del resto, que les permiten saltar a una plaza de torturas sin permiso (con entrada pagada, eso si, qué lástima) y enfrentarse a los torturadores sólo con un tanga negro y unas letras pintadas a su cuerpo hercúleo. Después de recibir unas cuantas caricias sin inmutarse, desaparecen en compañía de la policía habiendo dejado claro a los taurinos que estan avisados.

Sus ojos lo pueden ver todo, te ven a ti. Recuerda, tienes un pasado y te pueden señalar con el dedo. Me puede señalar a mí, que no sé cuánta carne he comido y cuánta leche he bebido en mi pasado, que he tenido varias chaquetas de cuero como las de John Travolta en Grease y que me he aprovechado de la tortura de animales en los laboratorios sin detenerse a pensar en ellos ni un segundo.

Si aún eres especista, debes saber que no les llegas a la suela de los zapatos, que no te necesitan. Si empiezas a ver a los animales que nunca habías visto y piensas en hacer un giro a tu vida, debes saber que no tienes ningún derecho a seguir tu camino porque el único camino es la pureza. Si, por ejemplo, eres administrativa de un matadero, haber visto la garganta del monstruo de cerca y tomar conciencia no te redimirá, ni tu veganismo ni tu activismo. Si necesitas el sueldo para pagar el alquiler o la hipoteca y esperas encontrar otro trabajo antes de irte, tienes que saber que formas parte del monstruo y no tienes el beneplácito de los superhéroes.

Recuerdo a una chica que miraba la foto de un beagle con la piel quemada, con la mirada aterrada y la espalda clavada en la esquina de una oscura jaula. Miraba fijamente aquel animal mientras me contaba que trabajaba en una empresa responsable de vuelos de la muerte para suministrar víctimas de la visección a los laboratorios. Llorando, me dijo que había oído a los pilotos reírse de los animales que vomitaban por las turbulencias. Me dijo que, desde la distancia, le pesaba la culpa de cada víctima. Se había hecho vegetariana oyendo a aquellos pilotos, y había decidido que sería vegana, pero seguía trabajando allí. Ella tampoco es digna de los superhéroes.

Estoy asqueado y no quiero que los próximos 10 años junto a la Liga de la Justicia sean como los primeros. Sigo estando al lado de la chica que miraba al beagle, continúo escuchándola con atención y lo haré siempre. Quiero que sepan que yo he tomado partido por ella. Quiero que sepan que me siento como un fugitivo esposado a otro que se considera por encima del bien y del mal y que no escucha, y que me gustaría romper las esposas.

Quiero que sepan que quiero hacer camino con gente con la que parece que no puedo hacer todo el camino. Junto a las locas de los gatos que hacen rondas para llenar de agua y pienso unos culos de una botella que, en caso de ataque enemigo, defenderán con uñas y dientes. De la gente que hace sillas de ruedas con tuberías de plástico, de la que cuida de las palomas y de la que ama a los caballos. De la gente con zapatos de cuero que grita frente a la plaza de toros. Quiero caminar al lado de gente que está mil pasos por delante de mi punto de partida, y que ahora estan donde han estado muchas personas veganas y antiespecistas, mucha gente de la Liga de la Justicia.

Quiero que sepan que no quiero hacer camino con la Liga de la Justicia. Sobre todo, quiero decirlo después de leer un post en Facebook. de la peña taurina de Gestalgar, indignada por nuestras denuncias. Esta gente es responsable de los linchamientos de toros donde, en 2009, una barrera mal fijada permitió que un toro pudiera escapar. En la huida, cogió una persona que caminaba por la calle, ajena al linchamiento, y le provocó graves lesiones. Esta persona ha tenido que hacer un largo camino judicial para que le reconozcan su derecho a ser indemnizada, y el pueblo tiene que hacer frente a cerca de 180.000 € que dice que no tiene(1).

No pienso hacer más publicidad de una de las muchas secciones locales de esta especie de KKK tan valenciano. Sólo quiero decir que, como no tienen argumentos, utilizan todo lo que encuentran, y qué mejor que el resultado de las campañas inquisitoriales de la Liga de la Justicia, presentadas como si fueran investigaciones tauricidas?

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(1) Animalisme CAT, 27/01/2014, Bombolla, prioritats i senyes tauricides. Gestalgar i Cullera. http://animalismecat.blogspot.com.es/2015/01/bombolla-prioritats-i-senyes-tauricides.html

 

La parte de mi biografía de la que estoy más orgulloso es que soy vegano, que hace de la justicia un ejercicio cotidiano. También me gusta mucho haber aprendido Historia en la Universidad de Valencia. Soy militante antiespecista, feminista, LGTBI , ecologista, socialista e independentista. En definitiva, no quiero privilegios y, aún menos, los que se supone que me han de privilegiar mí.
Soy militante de Iniciativa Animalista