Durante el pasado miércoles 8 de octubre tuvoo lugar en el Parlamento de Catalunya la primera sesión de comparecencias como parte del proceso de la tramitación de la ley que busca prohibir el uso de animales en circos. La propuesta, iniciada por CiU, ERC, PSC, ICV-EUiA i CUP para modificar el artículo 6 de la ley de protección animal y la prohibición del uso de animales salvajes en los circos, recibió el pasado 7 de mayo 101 votos a favor y solo 27 en contra. Con el fin de que todos los grupos tanto a favor o en contra dispongan de un conocimiento específico sobre el tema, se han organizado dos sesiones de comparecencias.

En la primera jornada de comparecencias le tocaba el turno a los profesionales invitados relacionados con el mundo del circo y en contra de la modificación de ley. Durante dicha sesión, el argumento más repetido por los que se oponen a la prohibición es “que la presencia de los animales en los circos es milenaria y parte de nuestra cultura”.

Las entidades de protección animal y los partidos favorables argumentan, tal y como ha resaltado el diputado Oriol Amorós que “aquí lo que se viene a legislar es si los animales sufren o no por el cautiverio y el caracter itinerante de los circos”. “Los animales en un circo se ven forzados a vivir en entornos antinaturales y a realizar comportamientos impropios de su especie y eso no puede garantizar ni un mínimo bienestar ni con las mejores intenciones”, asegura Jennifer Berengueras, de Infocircos.

La industria del circo ha tratado de rebatir estos argumentos, alegando que se sentían un colectivo débil y discriminado por este intento de prohibición, “cuando hay otros lugares como zoos y otros espectáculos con animales por regular”, han asegurado. Para ello se han amparado en falsas directivas europeas de bienestar animal y de protección a los circos como entidades culturales.

“No criminalizamos al mundo circense. No acusamos a nadie de maltratar a los animales intencionadamente, pero es inherente al circo, por sus características, el hecho de que los animales sufran maltrato aunque no sea conciente o intencionado”, apunta Aïda Gascón de Infocircos.

Además, en repetidas ocasiones, los representantes del sector han utilizado eufemismos como “animales artistas” o “animales actores”, alegando que no “usan” ni “exhiben” animales sino que “trabajan y colaboran” con ellos.

Países como Austria, Bolivia, Grecia, Bulgaria, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Hungría, portugal, Suecia, Croacia, Bosnia-Hercegovina, Noruega, Costa Rica, Perú, India, Israel, Paraguay, Eslovenia, Singapur, Bélgica, Polonia, Malta y Eslovaquia han prohibido ya, total o parcialmente, el uso de animales en los circos.

Fuente: INFORCIRCOS (Comunicado de prensa)