En 1998 en Catalunya se implantó la obligación de identificar mediante un microchip homologado todos los perros y gatos. Hasta hace poco los datos de los animales y de los y sus responsables estaban en una base de datos privada propiedad del Consejo del Colegio de Veterinarios de Catalunya conocida con AIAC. Actualmente la Generalitat de Catalunya ya dispone de su propio registro, el ANICOM, que es obligatorio por ley, gratuito y público.