El pasado 27 de Junio, Atila un perro rottweiler de unos tres años apareció correteando en las calles de la localidad malagueña de Júzcar. El animal presentaba evidencias de haber sufrido violencia atroz, tenía el cráneo deformado por el impacto de diversos golpes y un boquete en la pata trasera causado por un disparo de escopeta a bocajarro. Después de haber estado vagando diez días por las calles del pueblo en estas condiciones, Matías Varela y Rebeca Guerrero, miembros de la Comunidad Amigos del Pitbull de Málaga, rescataron y trataron de salvar la vida del animal trasladándole a una clínica veterinaria, dónde Atila, el equipo veterinario y sus recatadoras estuvieron luchando por su vida durante siete dias pero finalmente Atila falleció.

Según ha declarado la concejala de sanidad de Júzcar, Ángeles Fernández, cuando conoció la situación del animal contactó con una protectora de animales para rescatarle pero el animal no se dejaba coger, sin embargo, por parte de la concejalía no se dio aviso a los servicios de recogida de animales de compañía de la Diputación, como corresponde en estas situaciones. La mala gestión llevada a cabo por el Ayuntamiento y el secretismo entre vecinos para intentar ocultar la identidad del autor de la brutal agresión, ha causado una gran conmoción e indignación general que ha tenido una gran repercusión en la redes sociales.

Júzcar es un municipio malagueño, situado al oeste de la provincia en el Valle del Genal, siendo una de la poblaciones que conforman la comarca de la Serranía de Ronda. El turismo conforma una de las principales actividades económicas. El 16 de junio de 2011 acogió el estreno mundial de la película de Los Pitufos y una agencia de publicidad madrileña, Bungalow25, tuvo la idea de pintar de azul todas las casas del pueblo para recibir el estreno, por consulta popular, los juzcareños decidieron prorrogar la pintura azul de sus fachadas y así se dio a conocer como el “pueblo pitufo” dando lugar a una importante promoción turística, pero tras conocerse el caso de Atila y la respectiva indignación que este causó en toda la red, algunas agencias de viajes decidieron suspender dicha promoción. En breve está previsto acoger el rodaje de una película, con lo cual las autoridades municipales temen que la noticia dañe la imagen del pueblo y perjudique su fuente económica.

La Comunidad de Amigos del Pitbull de Málaga está decidida a seguir adelante para encontrar al autor de los hechos y ofrece una recompensa de 1.000€ a quien pueda aportar información para resolver el caso. Por su parte Matias Varela y Rebeca Guerrero afirman haber recibido amenazas por indagar en el caso y han presentado una denuncia. El Partido Animalista (PACMA) también ha denunciado la agresión a Atila ante el Juzgado de Guardia de Madrid. Este caso podría constituir un delito grave de maltrato animal, tipificado y penado en el artículo 337 del Código Penal, lo cual debería ser castigado con una pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales. La Guardia Civil ha abierto una investigación sobre el caso. La Asociación de Policías por los Animales (APDA) y las redes sociales se han hecho eco del caso, se ha iniciado una recogida de firmas a través del portal change.org para que casos como el de Atila, no resten impunes.

Atila se ha convertido en un símbolo más de la violencia con total impunidad que sufren los animales no humanos en nuestra sociedad y sobre la poca preocupación que las autoridades muestran ante esta situación.

Imagen: Diario Costa del Sol

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