Un matadero clandestino de perros situado en las cercanías del mercado de Los Tres Pájaros de Dali ha sido cerrado por las autoridades de Foshan tras una investigación llevada a cabo por Igualdad Animal.

Los miembros de la organización obtuvieron evidencias de su actividad y averiguaron que estaba siendo utilizado por los comerciantes para proveer a los restaurantes de la zona, lo que permitió la intervención policial e inmediato cierre del establecimiento. Durante el registro del matadero se encontraron en su interior más de cien perros todavía enjaulados, muchos de ellos heridos y deshidratados, así como varios de ellos ya muertos.

 

 

La policía también ha llevado a cabo una redada contra el comercio ilegal de venta de perros y gatos que tenía lugar en el mercado de Los Tres Pájaros de Dali, uno de los centros de venta de animales al por mayor más importantes del sur de China, después de que los investigadores de Igualdad Animal se infiltrasen entre los traficantes y documentasen con cámara oculta su actividad.

Las grabaciones muestran la descarga de los perros y gatos que, encerrados en diminutas jaulas de alambre, eran lanzados contra el suelo desde lo alto de los camiones, lo que les provocaba heridas y fracturas de huesos y la muerte por aplastamiento de las crías nacidas durante los largos trayectos que realizaban los vehículos desde el norte del país hasta el mercado.

Las pruebas obtenidas por Igualdad Animal fueron cedidas al Centro de Voluntarios de Guangzhou para la denuncia de los hechos ante las autoridades de Foshan. Además de la visible brutalidad con que eran tratados habitualmente los animales, la organización de Derechos Animales afirma que los comercios incumplían las medidas biosanitarias y carecían de certificados del origen de los animales, dado que la mayoría de éstos procedían de la calle o habían sido robados por traficantes de perros, siempre según la organización.

La operación ha sido dirigida por el Departamento de Agricultura del Distrito de Nanhai, la Oficina de Seguridad Alimentaria de Foshan y la policía de Nanhai, que han decretado el cierre definitivo de los treinta y tres establecimientos y la incautación de los más de seiscientos perros y gatos hallados durante la redada y pretende poner fin al comercio ilegal de perros y gatos para consumo.

Esta actividad generaba beneficios multimillonarios a las mafias implicadas que, según estimaciones de los investigadores, traficaban con más de un millón y medio de perros y gatos cada año para el consumo de su carne y piel.

En palabras de Sharon Núñez, directora internacional de Igualdad Animal, «el cierre de estos mercados y el matadero es una victoria para todos los animales que ya no sufrirán ni morirán víctimas de este cruel comercio. Es también una esperanza para las casi 300.000 personas que han firmado la petición de nuestra campaña internacional Sin Voz solicitando a Li Keqiang, Primer Ministro de la República Popular China, que ponga fin a esta actividad y de pasos hacia la protección de los animales».

En 2010 se propuso el primer proyecto de Ley de Protección Animal en China redactado por el jurista de la Academia de las Ciencias Sociales Chang Jiwen, aunque, hasta la fecha, todavía no sido aprobado dadas las consecuencias que tendría su aplicación. Según estimaciones de las organizaciones de defensa de los animales chinas, cada día son matados unos treinta mil perros —más de diez millones al año— para satisfacer la demanda de carne de estos animales cuyo consumo sigue presente en algunas zonas del país.

A pesar de estas cifras, el consumo de perros y gatos suscita cada vez mayor rechazo e indignación entre la población en un país en el que estos animales empiezan a ser considerados parte de la familia y merecedores de respeto y protección.