No ha podido ser. Tampoco este año las manifestaciones, firmas y protestas de miles de ciudadanos han sido suficientes para salvar la vida de Vulcano, que ha muerto asesinado a lanzazos el 17 de septiembre a las 11.15h en la Vega de Tordesillas.

Las protestas han llegado de todas partes y han sido más numerosas que nunca. Además de la masiva manifestación celebrada el sábado en Madrid, un grupo de 200 defensores de los animales ha acudido a la localidad vallisoletana para tratar de ocupar el recorrido del toro. La Guardia Civil les ha cerrado el paso con un dispositivo especial, aunque esto no ha impedido que hayan sido increpados e incluso apedreados por los lanceros.

 

 

Además de Vulcano, linchado y ejecutado, 7 personas han resultado heridas. Entre ellas una defensora de los animales cuya foto con la cabeza sangrando por una pedrada ha circulado por las redes, aumentando la indignación y el malestar. El periodista Pedro Armestre ha tenido que ser intervenido por una cornada en el muslo.

Ya por la tarde, diferentes ciudades de España han sido escenario de concentraciones simultáneas en memoria de Vulcano: Barcelona, Bilbao, Sevilla, Gijón, Alicante… cientos de personas se han sumado a la repulsa por la bárbara celebración convocadas por la Plataforma por la Dignidad Animal.

Como decía el escritor Julio Ortega en su manifiesto:

Nosotros lloramos lágrimas de sangre al pensar en Vulcano y ellos hicieron brotar lágrimas transparentes de sus ojos y rojas de su cuerpo al atravesarlo con sus lanzas.

Ellos no quieren cámaras que los graben y nosotros gritamos en cada despacho, en cada calle, en cada rincón.

Por eso, ellos son el pasado y nosotros el futuro.

Foto: Pedro Armestre