Medio centenar de activistas han llevado a cabo una protesta de carácter fúnebre en la plaza consistorial de Pamplona, llenando 48 ataúdes para mostrar su rechazo a los encierros y a la muerte de cada uno de los toros durante las fiestas de San Fermín. La protesta ha sido organizada por 13º año consecutivo por las ONG AnimaNaturalis y PETA para llamar la atención sobre el sufrimiento y la muerte de los toros usados en las fiestas más famosas de Pamplona.

El medio centenar de activistas que participaron en la protesta del 5 de julio contra la tauromaquia se han desplazado desde diferentes puntos del estado y algunos de ellos de otros países como Inglaterra o Francia. Los activistas han sido convocados un año más por las ONG AnimaNaturalis y PETA para mostrar su rechazo a la tortura y muerte de 48 toros durante los sanfermines.

Con esta acción, se pretende que toda la gente que acude a los sanfermines se ponga en la piel de los toros que sufrirán pánico, dolor y muerte durante los encierros y en la plaza de toros.