Igualdad Animal ha realizado una intensa investigación en mataderos y comercios de carne de perro en la península de Leizhou y la provincia de Pengjiang, en China.

Los perros criados para el comercio de carne son muchas veces tomados de la calle o robados a familias. Estos animales pasan la práctica totalidad de su vida confinados en jaulas de alambre donde sufren terriblemente, tanto física como psicológicamente. En las jaulas pasan auténtico terror al no saber qué les pasará. En muchas ocasiones no pueden ni moverse, sufriendo además por el hambre, frío o calor y por la falta de agua. Su muerte es igual de terrible: varios golpes en la cabeza les dejan semi-inconscientes antes de ser apuñalados causándoles una herida mortal. Los perros morirán después de varios minutos de agonía desangrándose y tratando en vano de escapar.

 

 

Desde Igualdad Animal han iniciado una campaña para acabar con la producción y el consumo de carne de perros en China, por lo que instan al Gobierno chino a que prohíba esta cruenta actividad de manera inmediata. Las firmas se recogen en: http://www.sinvoz.org/

Firmando la petición de Igualdad Animal se podrá hacer llegar a los responsables del Gobierno chino el rechazo al consumo de carne y piel de perros y gatos. Miles de personas se han unido a esta campaña para que esta práctica se convierta, de una vez por todas, parte del pasado.