El Observatorio Justicia y Defensa Animal ha remitido esta mañana escritos tanto al Ayuntamiento de Punta Umbría como a la Delegación Territorial en Huelva de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía exigiendo que cesen con carácter inmediato las cacerías de perros abandonados en el municipio de Punta Umbría (Huelva), que se lleven a cabo medidas de captura humanitaria y el traslado de los perros a refugios de animales de protectoras locales, que se han ofrecido a hacerse cargo de los animales, así como que se abra una investigación al objeto de determinar las responsabilidades que correspondan.

Paralelamente a estos escritos, el Observatorio ha abierto a través de la plataforma digital Change.org una recogida de firmas en contra de esta cacería de perros, que en menos de 48 horas ronda las 10.000 firmas de personas que quieren mostrar su indignación frente a esta situación, y que serán entregadas hoy al Alcalde de Punta Umbría.

Entre los cuerpos de los perros abatidos y encontrados por los grupos de voluntariado de protectoras de animales locales que se personaron durante el fin de semana por la zona, y que lograron rescatar 14 de los perros con sus propias manos, se comprobó que uno de los animales abatidos era de tamaño pequeño y de apenas 6 kilos de peso, “por lo que en ningún caso se puede justificar la cacería de estos perros alegando alarma social o que se trata de animales salvajes peligrosos capaces de devorar a 2 caballos” explica el Observatorio.

El grupo de perros que ha levantado la alarma social, según fuentes del Observatorio “son un grupo de perros abandonados a su suerte y de tamaño mediano-pequeño y que, ante la situación de desamparo y abandono en la que se encuentran, lo esperable y exigible de la Administración Local, es capturarlos humanitariamente para trasladarlos a un albergue de animales donde se les pueda atender”.

La Organización Mundial de Sanidad Animal, máxima autoridad mundial en materia de sanidad animal, establece en un exhaustivo documento con los principios que deben regir los procedimientos de control de poblaciones de perros vagabundos y en el que, a modo de resumen, cabe destacar que esta organización, de la que España es miembro, considera indispensable controlar las poblaciones caninas sin causar a los animales sufrimientos innecesarios o fácilmente evitables.