El pleno del Parlamento Europeo ha votado este jueves a favor de las medidas propuestas por la Comisión Europea para endurecer las medidas contra el ‘finning’ –una práctica que consiste en cercenar las aletas de tiburón y devolver el animal al mar–, en concreto obligando a los buques a desembarcar el animal entero, sin las aletas amputadas.

Esta práctica está prohibida en la Unión Europea desde 2003, pero la legislación prevé ciertas exenciones en “circunstancias excepcionales y bajo determinadas condiciones”, para permitir a la flota desembarcar las aletas y el cuerpo en puertos diferentes.

Los Veintisiete ya dieron su visto bueno a los cambios que promueve Bruselas para poner fin a estas excepciones, pero la aprobación formal se producirá después de negociaciones con la Eurocámara, ahora que también ha votado a favor.

La amputación de las aletas se realiza a menudo con el tiburón aún vivo y responde al alto valor comercial de las aletas, frente al escaso precio que se paga por la carne de tiburón, con lo que solo se aprovecha entre el 1 y el 5 por ciento de la captura.

Los españoles y portugueses son los que más permisos tienen para realizar la mutilación a los tiburones, según datos del Parlamento Europeo.

El voto de los eurodiputados se ha resuelto este jueves en Estrasburgo (Francia) con 566 voces a favor de las medidas de Bruselas, 47 en contra y 16 abstenciones; al tiempo que han rechazado algunas enmiendas que defendían el mantenimiento de ciertas salvaguardas para los buques congeladores.

El eurodiputado de Los Verdes y ponente en la sombra del informe, Raül Romeva (ICV), ha celebrado que con los cambios que promueve el Ejecutivo comunitario se pongan fin a las “lagunas” que permitían el cercenamiento en ciertos casos. Y ha confiado en que la Unión Europea aproveche este impulso para “trabajar para que la prohibición total sea universal”.

Fuente: europapress.es

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