El pleno del Ayuntamiento de Viveiro aprobó con los votos a favor del PSdeG-PSOE una moción que prohíbe la instalación en terrenos públicos de circos u otras instalaciones con animales salvajes. Y lo hizo apoyándose en el Tratado Europeo de Ámsterdam de 1977, la Ley 1/1993 de Protección de los Animales de Galicia o los acuerdos de la Organización Mundial de Sanidad Animal. La moción no contó con el apoyo de los partidos de la oposición: PP, BNG e iVi.

Viveiro se convierte de este modo en el séptimo ayuntamiento gallego que prohíbe la tortura contra los animales y se une a Cangas, Dodro, A Pobra do Brollón, Vedra, Teo y Ares, que nos últimos años ya aprobaron declaraciones en contra de todo tipo de maltrato, tanto los que se pueden producir en corridas de toros y encierros u otro tipo de espectáculos crueles con bueyes, burros o perros, como los que afectan a los animales de compaña.

Este tipo de mociones que declaran un determinado ayuntamiento “amigo de los animales” son muy habituales en otros territorios del Estado, como Catalunya. “Allí es más fácil”, afirma Rubén Pérez Sueiras, uno de los portavoces de Libera en Galicia: “las asociaciones animalistas llevan más años realizando un trabajo de sensibilización y además los ayuntamientos tienen una mayor pluralidad partidaria: aprobaron estas mociones municipios gobernados por las CUP, ERC, ICV e incluso CiU”. Pérez Sueiras destaca que estas mociones son importantes aunque en muchos casos son derogadas cuando el ayuntamiento cambia de color político.

En Galicia Libera! tiene un modelo de moción que es más o menos la que presentó en Cangas, Dodro, A Pobra do Brollón, Vedra y Teo y consiguió que se aprobara. Sin embargo, desde esta asociación se prefiere que sean los vecinos y vecinas de cada ayuntamiento quienes tomen la iniciativa en cada caso. Así sucedió en Ares, donde un grupo de ciudadanos convencieron al alcalde de que el pleno debería aprobar la moción.

Libera! puso en marcha hace un tiempo una campaña específica para conseguir que cada vez más municipios prohíban la tortura a los animales en los circos.

En el modelo de moción que promueve la asociación, y que después cada ayuntamiento puede adaptar, se recuerda la Ley de Protección de los Animales 1/93, del 14 de abril, la cual considera los animales “organismos dotados de sensibilidad física y psíquica y, por lo tanto, sujetos a disfrutar o sufrir”. La moción pide que se prohíba “cualquier espectáculo o festejo donde se usen o empleen, muestren, haga sufrir o se torture, física o psicológicamente ningún tipo de animal, tales como gallos, perros, caballos, gatos, burros, novillas, etc, incluidos circos con animales, corridas, encierros, etc”.

También se incluye una carta-tipo que se dirige a los representantes políticos del ayuntamiento y que recuerda que “hay tradiciones históricas en nuestro país que incluyen el uso o participación de animales, que sufren psicológica y físicamente” y añade que “cualquier costumbre, conducta o comportamiento, no se puede mantener in aeternum por el hecho de ser tradicional, como lo demuestra el hecho de que un gran número de prácticas tan tradicionales a lo largo de nuestra historia, como la esclavitud, las ejecuciones públicas, la subordinación de las mujeres a los hombres, la misma pena de muerte, las mutilaciones practicadas a los delincuente o la matanza pública del cerdo, están ahora prohibidas por ley, así como los lugares que ya rechazan los circos con animales”.

El texto también defiende que “ningún animal debe ser sometido a maltrato: ni los animales salvajes, para los que tenemos que conservar el medio con la finalidad de permitirles vivir de acuerdo con sus necesidades; ni a los animales domésticos, por el bienestar de los cuales los que ejercemos de propietarios tenemos que velar; ni los animales de granja que decidimos criar para alimentarnos, a los que debemos como mínimo unas condiciones dignas de vida, espacio suficiente para realizar ejercicio, una alimentación completa y, finalmente, un sacrificio rápido e indoloro”.

Fuente: eldiario.es
Foto: Pepa Losada