Conrad Enseñat, conservador de mamíferos y veterinario del zoo, ha presentado a los medios de comunicación a Bully, la nueva elefanta que se incorpora a la colección de paquidermos en Barcelona, afirmando que Bully está tranquila y entrenada para su transferencia de un lugar a otro.

Para habituarlas no existe un protocolo, ya que las fases de introducción se deben seguir según las reacciones de las elefantas y las interacciones entre ellas.

 

 

El zoo pretende tener un grupo de elefantes reproductores, a pesar de las informaciones de expertos científicos que afirman las poquísimas posibilidades de que ello sea factible con estas tres hembras, por la edad que tienen y la que tendrán cuando un supuesto nuevo proyecto de zoo sea una realidad. Los expertos también ven poco viable ese proyecto reproductor por el hecho de que su gestación es la más larga de todos los animales terrestres, durando 22 meses y teniendo sólo una cría por embarazo, por la edad que tienen y su esperanza de vida y por el hecho de no haber sido madres anteriormente, ya que la edad de apareamiento empieza a los 14 años en libertad, siendo montadas por machos adultos, de entre 40 y 50 años, ya que ellas eligen a los elefantes más grandes de sus manadas, formadas por cerca de 20 individuos.

Según Enseñat las elefantas están bien y pueden controlar su estado de salud gracias a la técnica de “estracción voluntaria de sangre”. Para mostrar el estado de adaptación de la elefanta al nuevo recinto donde será recluída han mostrado a Bully mientras comía.

Mientras Bully era presentada a la prensa, el político de Unitat per Barcelona, biólogo y responsable del Zoo de Barcelona durante cuatro años, Jordi Portabella, ha enviado una nota de prensa en la que pide un dictamen avalado por la comunidad científica internacional para determinar la conveniencia de continuar ampliando la colección de grandes mamíferos del zoo.

Portabella considera un desacierto ampliar la colección de elefantes en las instalaciones actuales del zoológico de Barcelona y cita las opiniones en el mismo sentido de expertos de prestigio internacional.
Unitat per Barcelona defiende que el parque barcelonés reduzca drásticamente el número de especies que mantiene, que actualmente es de 138, y amplíe el espacio disponible para el resto de animales para “situar el zoo como referente conservacionista”.

Las organizaciones de Derechos Animales siguen pidiendo la transferencia de los animales a santuarios y el cierre de los zoos.

Foto: BSM