De camino al matadero, la miseria de las vidas de los animales utilizados como recursos se puede hacer evidente para parte de la población que los usa, pero que no ha visto cómo son creados y criados para hacerlos a trozos.

Esta miseria es la que ha quedado patente en dos ocasiones esta semana en Catalunya.

 

 

Por un lado, cuatro terneros se escaparon de la línea de la muerte antes de entrar al matadero de Girona. Y han sido los agentes rurales y los mossos d’esquadra los que, una vez capturados con somníferos, han permitido que los llevaran de nuevo al matadero pese a la gesta de su fuga que, si hubiese sido protagonizada por humanos procedentes de un campo de exterminio, hubiera sido aplaudida por la población.

Por otro lado, un camión cargado con más de cinco mil pollos volcó en Tortosa. El tráiler que trasladaba los animales hacia el matadero de Alicante perdió el control en una rotonda y salió de la carretera. El camionero salió ileso, pero muchos de los pollos (no se ha cuantificado cuántos) murieron chafados y los que pudieron salir de las jaulas fueron enjaulados de nuevo para seguir su camino al matadero. Acabando una vida de explotación para ser convertidos en productos.