La Asociación para un Trato Ético con los Animales (ATEA) ha interpuesto una denuncia ante el Servicio de Salud Pública y Bienestar Animal del Ayuntamiento de Donostia, tras constatar que dentro de una finca particular se encuentran al menos dos perros permanentemente encadenados, lo que sin duda les provoca un sufrimiento psicológico constante.

 

 

ATEA espera que el Ayuntamiento de Donostia actúe en consecuencia ante el caso denunciado, más cuando en su organigrama hay un Servicio que incluye el epígrafe de “Bienestar Animal”.

Euskadi cuenta con una norma legal genérica específica en la materia desde hace más de dieciocho años, concretamente la Ley/1993, de 29 de octubre, de Protección de los Animales y la situación denunciada vulnera con claridad varios puntos de la misma, que en su Artículo 4.2.a prohíbe “Maltratar a los animales o someterlos a cualquier práctica que les pueda producir sufrimientos y angustia injustificada”. En tal sentido, resulta obvio que no puede haber justificación posible para mantener a unos animales, por naturaleza sociables como los perros, atados de por vida a unos escasos metros de cadena, concluyendo por tanto que se trata de un evidente caso de maltrato, que afecta en un plano psicológico a dichos animales de forma severa. Asimismo, la misma normativa obliga a tener a los perros identificados con microchip, a facilitarles asistencia veterinaria y a procurarles ejercicio físico.

Paralelamente, se estarían vulnerando varios puntos de la Ordenanza Municipal para la Protección y Tenencia de Animales de Donostia, de 20 de octubre de 1994, al menos los Artículos 8.1 y 9.1, que refieren respectivamente a obligaciones de los propietarios y a prohibiciones.

Es por ello que desde ATEA se insta al citado Servicio a que se aplique la normativa vigente y se sancione como proceda a los responsables de los hechos, así como que se baraje la posibilidad de decomiso de los animales para que puedan ser adoptados por gente que de verdad se responsabilice de ellos.