Una veintena de activistas de la organización AnimaNaturalis han protestado frente al ayuntamiento de Figueres para pedir al alcalde que apoye la moción que prohíba los circos con animales en el municipio.

El acto de protesta ha sido un éxito, congregando a numerosos ciudadanos de Figueres que han querido acercarse a su ayuntamiento para pedir al alcalde de la localidad (CiU) que dé su apoyo a la moción que prohíba los circos con animales. “Lo cierto es que hay pocas posibilidades de que la iniciativa salga adelante porque en CiU, que son mayoría absoluta en el consistorio, no están en contra del uso de animales en los circos. Pero sería inédito que se opusieran a este avance ético respecto al trato de los animales pues, en todos los municipios donde se ha presentado la moción de prohibir los circos con animales salvajes, los miembros de este partido siempre han votado a favor o se han abstenido, pero nunca han votado en contra”, ha asegurado Xavier Montfort, regidor de ICV en Figueres.

Uno de los activistas, pintado de león, se encerró en una jaula para mostrar las terribles condiciones de vida que soportan los animales que son explotados en los circos. “A pesar de la postura de CiU, desde AnimaNaturalis no vamos a cejar en nuestro empeño de denunciar que los circos con animales son crueles y que suponen una de las más aberrantes expresiones de maltrato animal”, expone Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en el Estado español.

El resto de voluntarios, portando pancartas alusivas al maltrato que se produce en los circos con animales, repartieron folletos entre los ciudadanos en donde se explica la dolorosa realidad que se esconde detrás este inhumano negocio. “Hoy en día resulta anacrónico y cruel el uso de animales como vía de entretenimiento en cualquier campo, pero el de los circos es un caso especialmente desalmado. Los animales de los circos, encerrados de por vida, sufren todo tipo de padecimientos, desde el aislamiento, el castigo, el miedo y el cautiverio, hasta el desarrollo de conductas agresivas debido a las paupérrimas condiciones de vida a que son sometidos”, asegura Aïda Gascón.

En todo el Estado más de cincuenta ayuntamientos ya han rechazado la presencia de circos con animales en sus términos municipales. Aparte de tener que vivir encerrados en pequeñas jaulas durante toda su vida, conviene recordar que los métodos de aprendizaje con los que los animales son adiestrados para realizar espectáculos circenses no son más que una brutal combinación de castigos, que en la mayor parte de los casos suponen descargas eléctricas, golpes o cualquier otro tipo de atroz correctivo físico. “Nosotros no estamos en contra de los circos, sino en contra de los circos con animales”, afirma Aïda Gascón.

Cada vez son más los países que están creando leyes para rechazar los espectáculos de circo en donde se utilicen animales. Recientemente, los miembros del parlamento británico aprobaron una moción dirigida al gobierno del Reino Unido para introducir “una regulación que prohíba el uso de todos los animales salvajes en los circos a partir de julio de 2012”. Pero no sólo Gran Bretaña apuesta por acabar con el sufrimiento animal en los circos. Alemania, India, Suecia, Finlandia, Dinamarca o Suiza son algunos de los países en cuyas legislaciones ya se incluyen leyes que impiden a los circos con animales actuar en sus territorios.

AnimaNaturalis considera que los circos están mostrando una de las peores actitudes posibles a que los humanos pueden someter a los animales, despojando a los animales no humanos de su dignidad, con el objeto de forzarlas a hacer acciones totalmente antinaturales para ellos.

Fuente: Animanaturalis