Barcelona.

Activistas de Igualdad Animal se enjaulan ante del Zoo de Barcelona para pedir el cierre definitivo del zoo.

Este acto forma parte de la campaña que inició Igualdad Animal con la publicación de su estudio sobre 8 zoológicos del estado español, trabajo que se realizó durante un año y que documenta el maltrato y desatención de los animales que viven en los zoológicos y algunas prácticas totalmente irregulares en su funcionamiento.

La portavoz d’Igualdad Animal en Catalunya, Xoxe Gómez, explica como en el zoo de Barcelona han observado comportamientos compulsivos provocados por el estrés del cautiverio, desatención veterinaria de animales heridos así como el propósito de la organización de denunciar socialmente la situación de injusticia que supone vivir enjaulado sin poder desarrollar las actividades propias de todos los individuos que allí viven.

 

Entre las situaciones denunciadas por vía administrativa, que son susceptibles de ser sancionadas, hay las autolesiones y violencia entre animales derivadas del cautiverio y de las condiciones de confinamiento, comportamientos inadecuados por parte de los visitantes que a menudo tiran todo tipos de objetos o comida en los recintos si estos no están aislados, y el maltrato por parte de algunos de los trabajadores a los animales por desatención o por obligarles a actuar de forma contraría a su propia naturaleza.

Pese a las denuncias administrativas, la filosofía de Igualdad Animal pretende que la principal denuncia sea la que ejerza la sociedad civil, por este motivo, los activistas se concentrarán puntualmente delante de la puerta del zoo para pedir a la ciudadanía que no visite estas instalaciones, para no perpetuar el cautiverio y padecimiento de estos y de otros animales que se crían expresamente con este objeto, y para pedir que se eduque a las nuevas generaciones en el respeto hacia el resto de animales.

Igualdad Animal considera que los zoos no tienen función educativa puesto que no permiten entender su comportamiento natural y se convierten en meras exposiciones de animales vivos, del mismo modo que no tenía ninguna función educativa el hecho que, los primeros zoos, expusieran humanos de diferentes tribus enjaulados, para distracción de los visitantes.