Barcelona.

Activistas de Animanaturalis bajo la Campaña “¿Cuántos animales mata tu crema solar?” han improvisado una playa en la Rambla de Catalunya de Barcelona donde una chica y un chico se protegían de los rayos uva con una crema solar ensangrentada para mostrar la ciudadanía que un acto tan habitual durante el verano, como es utilizar un fotoprotector, provoca cada año la muerte de millones de animales usados en experimentación, sólo en la Unión Europea.

La investigación cosmética aplica crueles experimentos en cientos de miles de animales cada año, tales como conejos, ratas, ratones y conejos de indias. Las pruebas consisten en provocar envenenamientos, mutaciones genéticas, malformaciones, tumores malignos y otros daños fisiológicos para estudiar la absorción, meteorización, distribución y excreción de las sustancias químicas.

Las pruebas más comunes son el Test Draize, consistente en la aplicación de dosis exageradas del producto en uno de los ojos de un conejo inmovilizado, hasta producirse úlceras, llagas, hemorragias y ceguera, mientras que el ojo sano sirve como referencia. Y el Test de Toxicidad Aguda o DL50, que se basa en obligar a los animales a ingerir, inhalar o absorber una sustancia calificada como peligrosa hasta que muere la mitad de ellos después de una agonía lenta y dolorosa. Para cada prueba son necesarios unos 200 animales.

Durante la acción los y las activistas explicaron a los ciudadanos que existen alternativas viables a estos procedimientos como son el cultivo de células y tejidos humanos o los simuladores electrónicos entre otras pruebas. Y les han instado a hacer una compra ética comprobando que el producto elegido no ha sido testado con animales.