El Pla de l’Estany.

El pasado lunes 13 de junio, Tom, un chimpancé que formaba parte de una “colección” de animales salvajes que viven en cautividad en casa de un particular, fue trasladado a la Fundación Mona de Riudellots de la Selva.

Tom es un macho de unos 20 años de edad que ha convivido, desde los años 90, con Koko y Bea, dos hembras que también habían sido adquiridas por el mismo propietario de la “colección”. Bea provenía, al igual que Tom, de un circo.

Las leyes permiten tener animales en peligro de extinción, potencialmente peligrosos para los humanos y sociales e inteligentes como los chimpancés tanto a personas privadas como circos y adiestradores que los alquilan para hacer diferentes trabajos, como spots publicitarios o programas de televisión.

El “propietario” de estos animales, a pesar de poseer los permisos legales para continuar con esta posesión, ha preferido ceder los chimpancés a Mona. Esto ha sido gracias a las reuniones que ha mantenido con la experta en fauna salvaje de Faada, Laura Riera, que le ha mostrado que, el bienestar de los animales una vez es imposible que vuelvan al hábitat donde pertenecen debe ser incrementado lo máximo posible, permitiendo que los chimpancés desarrollen todas las conductas naturales que sea posible, viviendo en un espacio adecuado a sus necesidades de comportamiento y en compañía de otros individuos.

Esta persona ha accedido a ceder los tres chimpancés y se ha comprometido a ayudar económicamente a la Fundación Mona, para que puedan cuidar de por vida de los tres individuos nuevos que vivirán.

Para poder hacer el traslado de Tom en condiciones óptimas, varias personas de Mona y Faada se desplazaron a la casa del propietario de los chimpancés y, tras sedarle y realizarle una revisión veterinaria, fue liberado a la cautividad de un santuario en las instalaciones de la Fundación.

Tom deberá pasar un periodo de aclimatación y rehabilitación para poder ser integrado con los otros chimpancés que allí viven. Una vez Tom esté totalmente adaptado a su nuevo hogar ya su grupo social, se realizará el traslado de sus compañeras Koko y Bea en Mona y, si todo va como se espera, las dos hembras serán introducidas por su compañero en el nuevo grupo y el nuevo espacio.