Un total de 57 ciudades de todo el estado español se han manifestado en contra del maltrato animal y para pedir el endurecimiento del Código Penal por lo que respecta a los animales de compañía, así como para conseguir la adhesión de España al convenio europeo de protección de animales domésticos.

Algunas entidades de defensa de los derechos de los animales no han firmado el manifiesto ya que, el convenio europeo contempla, entre otras cosas, la posibilidad de que las administraciones estatales decidan reducir el número de animales asilvestrados mediante la captura y muerte de estos.

 

 

El convenio permitiría estas acciones cuando la administración lo considere inevitable dentro del marco de programas de control de enfermedades y también cuando el número de animales abandonados represente un problema para la administración. También deja claro que debe ser de forma que no les cause dolor, sufrimiento o angustia, pero no especifica cuál es el método que permite acabar con la vida de ningún individuo por motivaciones administrativas sin que el individuo al que se le quita la vida le cause angustia.

En Barcelona, la manifestación ha concentrado más de un millar personas y en el comunicado que se ha leído al final del acto, las organizadoras han asegurado que ningún ciudadano español ha ingresado en prisión por un delito de maltrato animal, destacando que las conductas contra los animales a menudo no son denunciadas, controladas ni juzgadas con la gravedad que merecen.

En Madrid, Ruth Toledano ha leído el manifiesto final del acto destacando el caso de Schnauzi, el perro que fue torturado hasta la muerte por su maltratador y que ha sido el detonante de las concentraciones y el símbolo de repulsa de la sociedad contra la crueldad hacia los animales. La periodista ha definido el origen del maltrato en la cosificación de los individuos de otras especies, en la falta de empatía y compasión y en la falta de respeto al diferente, rasgos que son comunes a la violencia sexista, a la xenofobia y al especismo.