Barcelona

Desde hace años, en un solar de la Gran Via de Barcelona, vive una comunidad de conejos que, seguramente, fueron abandonados por algún humano que se cansó de su tenencia en una jaula en casa.

La asociación Anaac hizo una primera actuación para retirar los conejos, pero la dificultad de capturar a todos por las características del lugar, que les permite hacer madrigueras y vivir su vida de la forma más natural posible, o bien el abandono de nuevos conejos fruto del conocimiento de la ciudadanía de la existencia de esta colonia urbana, hizo que estos volvieran a aparecer en el solar.

Ahora, tras dos años de gestiones con el propietario del solar, y como consecuencia de una denuncia que le obliga a cuidar el espacio, la asociación Faada se encargará de gestionar la adopción de los conejos después de que sean capturados, revisados ​​por un veterinario y esterilizados.

La esterilización de los conejos requiere 10 veces más anestesia por kilo que la que requiere un perro o un gato. Seguramente por eso la tenencia irresponsable de la gente hace que estos animales que deberían vivir libres y regularse por sí mismos, hayan llegado a ser otros de los grandes perjudicados por la permisividad de su venta como animales de compañía en lugares inadecuados como los pisos de una ciudad.

Si las administraciones no prevén que, detrás del negocio de compra-venta de otros individuos hay una serie de problemas a tener en cuenta, estas acciones puntuales y continuadas para poner remedio a multitud de contingencias se seguirán produciendo eternamente en nuestras ciudades y pueblos.

La asociación Faada está buscando buenas familias adoptantes que puedan proveer a los conejos rescatados de todas las necesidades etológicas necesarias para vivir una vida plena.