Barcelona.

Recientemente, el zoo de Barcelona ha decidido introducir 5 lobos nuevos en sus instalaciones. Esta ha sido la poco razonada respuesta a la demanda de asociaciones como Libera, que hace tiempo que vienen denunciando la situación de la loba que vivía sola, contraviniendo todos los estudios de los expertos que demuestran que estos animales son gregarios, sociales y necesitan del su grupo familiar y social para sobrevivir en condiciones dignas.

La loba no podrá ser confinada con los nuevos individuos, ya que en cautividad los problemas de territorialidad y jerarquía agravan y podrían ponerlos en peligro por tratarse de una loba que no forma parte de la manada ya cohesionada. Por este motivo, la loba permanece encerrada en su jaula de reducidísimas dimensiones, en un espacio de tan sólo 8 por 2 metros.

Cabe recordar que el Zoo de Barcelona es quien dirige el Programa de conservación de los lobos para toda Europa, dirección otorgada por la asociación europea de zoos y acuarios, aunque no se sepa cuál es el criterio que se ha utilizado para escoger precisamente a este zoo, ya que ni dispone del espacio físico para mantener una manada de lobos y, además, es propietario de una hembra que tiene que vivir en condiciones de aislamiento extremo, situación que va contra toda lógica conservacionista.

Así, las entidades animalistas, a pesar de haber pedido al zoológico de gestionar ellas mismas el traslado de la loba en un espacio donde pueda vivir dginament, temen por la vida de la loba solitaria y piden que un grupos de veterinarios independientes tengan acceso a examinar la estado de salud de la loba para evitar que se le aplique una inyección letal.

Hoy por hoy, el zoológico no da respuesta a estas demandas, por lo que la loba sigue su confinamiento solitario que hace ya más de dos años que dura y deteriorando día a día, su calidad de vida y sus expectativas de sobrevivir con la dignidad que todo individuo merece.